La CIA detrás de las fortunas de la élite cubana: Washington busca seguir el rastro del dinero
Redacción de CubitaNOW ~ domingo 9 de agosto de 2026
La Agencia Central de Inteligencia de Estados Unidos (CIA) ha creado un grupo especial dedicado a Cuba que, entre otras tareas, buscará información sobre negocios y movimientos financieros vinculados a integrantes de la dirigencia de la isla, según reveló The New York Times. La investigación apunta a reconstruir posibles estructuras empresariales, activos y flujos de dinero dentro y fuera de Cuba. El objetivo, de acuerdo con el reporte, no es únicamente conocer el funcionamiento económico de la élite política cubana, sino identificar información que eventualmente pueda ser utilizada por Washington en su política hacia La Habana. La iniciativa se produce en un contexto de mayor atención de las agencias de inteligencia estadounidenses sobre Cuba y de cuestionamientos recurrentes sobre la transparencia de las estructuras empresariales controladas por el Estado y las Fuerzas Armadas.
La CIA ha intensificado su atención sobre las estructuras económicas vinculadas al poder cubano y buscará información que permita determinar cómo se mueven determinados recursos financieros dentro y fuera de la isla, según una investigación publicada por The New York Times.
De acuerdo con el diario estadounidense, los integrantes del nuevo grupo especial analizarán información de inteligencia para identificar flujos financieros opacos y negocios relacionados con miembros de la élite cubana. El reporte no señala que existan personas concretas acusadas de delitos financieros ni afirma que la agencia haya localizado fortunas ocultas.
Uno de los principales focos de interés es GAESA, conglomerado empresarial administrado por las Fuerzas Armadas Revolucionarias que mantiene presencia en sectores como turismo, comercio, finanzas y otras actividades económicas.
La estructura empresarial de GAESA ha sido objeto de atención durante años debido a su peso en la economía cubana y al limitado acceso público a información detallada sobre sus operaciones, activos y beneficiarios.
Las investigaciones periodísticas realizadas durante los últimos años también han intentado reconstruir parte de las estructuras empresariales y patrimoniales relacionadas con familias vinculadas a la cúpula del poder cubano. En algunos casos se han identificado sociedades registradas en el extranjero asociadas a familiares del fallecido general Luis Alberto Rodríguez López-Calleja, quien estuvo al frente de GAESA y fue exyerno de Raúl Castro.
Otros reportes han puesto el foco en propiedades y actividades comerciales atribuidas a descendientes de altos dirigentes. Entre los casos documentados figura el de Vilma Rodríguez Castro, nieta de Raúl Castro e hija de Rodríguez López-Calleja, cuya vinculación con el alquiler de una residencia en La Habana fue expuesta en investigaciones periodísticas.
A estas informaciones se suman publicaciones sobre vehículos, propiedades, viajes, negocios y otros elementos relacionados con familiares de miembros de la dirigencia cubana. Sin embargo, la aparición de una persona o empresa en una investigación periodística no demuestra por sí sola la existencia de una fortuna oculta ni implica necesariamente que se haya cometido un delito.
En muchos de estos casos persisten interrogantes sobre la titularidad efectiva de los activos, el origen de los recursos y las relaciones entre las distintas sociedades. Precisamente, la falta de información pública sobre las estructuras empresariales y patrimoniales vinculadas a la élite cubana dificulta establecer con certeza el alcance de esos bienes y operaciones.
Es en ese contexto donde cobra relevancia la información publicada por The New York Times sobre el nuevo grupo especial de la CIA para Cuba: la inteligencia estadounidense buscaría precisamente obtener información que permita identificar estructuras empresariales, movimientos financieros y posibles beneficiarios reales que hasta ahora no han podido determinarse públicamente.
Según The New York Times, existe además la posibilidad de que parte de la información obtenida sea desclasificada y utilizada públicamente por Washington como herramienta de presión política.
La operación forma parte de un incremento más amplio de los recursos de inteligencia destinados a Cuba. Otras agencias estadounidenses también estarían dedicando mayores capacidades de recopilación a la isla.
Por ahora, la información publicada no permite determinar qué personas, empresas o cuentas podrían quedar bajo investigación ni si la CIA ha encontrado irregularidades.
El alcance de la iniciativa dependerá de la información que logren recopilar las agencias estadounidenses y de si Washington decide posteriormente hacer públicos sus hallazgos.
Fuente: The New York Times