Jueza hija de cubanos y criada en Hialeah lleva caso de 992 migrantes con I-220A
Redacción de CubitaNOW ~ domingo 13 de septiembre de 2026
La jueza federal Jacqueline Becerra, hija de inmigrantes cubanos y criada en Hialeah, tiene actualmente bajo su responsabilidad uno de los procesos judiciales de mayor interés para miles de cubanos que buscan una solución migratoria tras haber ingresado a Estados Unidos con documentos I-220A.
Becerra ha contado que sus padres llegaron a Estados Unidos después de la Revolución cubana y que, pese a no haber tenido oportunidades de cursar estudios superiores, lograron sacar adelante a sus cuatro hijas. Según la propia magistrada, sus padres le transmitieron desde pequeña la convicción de que una niña cubanoamericana de Hialeah podía alcanzar las metas que se propusiera.
Tras graduarse de la Universidad de Miami, Becerra obtuvo su título de Derecho en Yale Law School. Posteriormente trabajó como fiscal federal y ejerció durante unos 15 años en el bufete Greenberg Traurig, donde participó en investigaciones y asuntos vinculados con América Latina.
En enero de 2019 comenzó a desempeñarse como magistrada federal en el Distrito Sur de Florida. Cinco años después, en febrero de 2024, el Senado confirmó su nombramiento como jueza federal de distrito, luego de haber sido nominada por el entonces presidente Joe Biden.
Ahora su tribunal tiene ante sí el caso Bello-Rubio v. Noem, una demanda presentada por 992 cubanos con formularios I-220A que buscan que se reconozca su situación migratoria bajo la legislación estadounidense.
El proceso adquirió mayor relevancia después de que Becerra rechazara el intento del Gobierno federal de desestimar la demanda. La decisión permite que el litigio continúe y mantiene sobre la mesa cuestiones que podrían tener consecuencias para numerosos cubanos en circunstancias similares.
Entre los asuntos pendientes figura la posible certificación de una acción colectiva, las medidas de protección solicitadas por los demandantes y la eventual consolidación de este proceso con otros tres litigios relacionados con los I-220A.
La trayectoria personal de Becerra ha generado especial interés dentro de la comunidad cubana de Miami por sus vínculos familiares y su crianza en Hialeah. Sin embargo, su origen no determina el resultado del proceso: como jueza federal, está obligada a resolver el caso de manera independiente y conforme a la legislación vigente.
La decisión que adopte en este litigio podría convertirse en un precedente de importancia para miles de cubanos que permanecen a la espera de una definición sobre el tratamiento migratorio de quienes recibieron un I-220A tras ingresar a Estados Unidos.
Fuentes: Miami Herald y News MigraUsa