Jueza Aimee Caraballé: rostro de la represión que Cuba no debe olvidar
Redacción de CubitaNOW ~ sábado 17 de enero de 2026
La jueza Aimee Caraballé Corrales, ponente en el Tribunal de Encrucijada, Villa Clara, ha generado indignación y críticas por su papel en la condena a seis años de prisión de José Gabriel Barrenechea Chávez, escritor y manifestante pacífico, así como de otros ciudadanos que protestaron sin violencia en la localidad. La decisión del tribunal ha sido calificada por voces críticas como un ejemplo de la represión sistemática del régimen cubano.
Barrenechea no tuvo la oportunidad de ejercer un derecho tan básico, como el de despedirse de su madre. Se relata que su madre imploró por ver al hijo en su lecho de muerte, pero se le negó ese derecho fundamental, reflejando la dureza y la injusticia del régimen cubano.
Según el perfil Las Taniadas en Facebook, Aimee Caraballé Corrales, quien impuso la sentencia, ha sido objeto de polémica no solo por su actuación en este caso, sino también por su historial. En diciembre de 2023, durante la celebración del 50 aniversario de los Tribunales Populares, fue declarada Personalidad Distinguida y condecorada con la medalla "Jesús Menéndez", según el Periódico Vanguardia de Villa Clara (14.12.2023). Esta condecoración, señalan los críticos, se produce en un contexto donde su papel en casos de represión y encarcelamiento de ciudadanos pacíficos evidencia su complicidad con un sistema judicial utilizado para sancionar la disidencia.

El perfil Las Taniadas advierte que la actuación de la jueza no debe olvidarse: “Esta represora debe ser juzgada por el pueblo cuando caiga la dictadura. ¡Prohibido olvidar!”, enfatiza la publicación, en un llamado a la memoria y a la justicia futura frente a las arbitrariedades cometidas contra ciudadanos que solo ejercieron su derecho a la protesta pacífica.
El caso de Barrenechea Chávez se suma a una serie de condenas injustas en Cuba que han provocado indignación nacional e internacional. Organismos de derechos humanos y periodistas independientes han documentado cómo el sistema judicial ha sido empleado para intimidar y castigar a quienes reclaman derechos básicos, dejando al descubierto la falta de garantías y la parcialidad de los tribunales frente a la disidencia.