Delcy Rodríguez convierte en “héroes” a los caídos y blinda la alianza con Cuba tras la captura de Maduro
Redacción de CubitaNOW ~ viernes 9 de enero de 2026
La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, optó por elevar el tono épico en medio de la crisis y declaró “héroes y heroínas de la patria” a militares cubanos y venezolanos muertos durante la operación estadounidense del 3 de enero que culminó con la captura de Nicolás Maduro. El gesto, presentado como homenaje, ha sido leído por muchos como otra pieza del guion político: cuando el golpe es fuerte, el discurso se vuelve aún más solemne.
Durante el acto oficial, Rodríguez apeló a símbolos fundacionales y habló de la “patria de Simón Bolívar” para incorporar también a los 32 combatientes cubanos fallecidos, a quienes describió como “hijos de Martí y de Fidel”, unidos “como un solo pueblo” frente a lo que calificó como una agresión “ilegal e ilegítima”. La escena contó con un detalle político clave: la presencia del canciller cubano Bruno Rodríguez, interpretada como señal de que el eje Caracas–La Habana se mantiene, incluso en un escenario de máxima tensión.
Rodríguez defendió además el papel de las armas como garantía de poder y soberanía. Según su planteamiento, no son instrumentos de represión ni de control autoritario, sino herramientas para “cuidar la República”, proteger la dignidad y sostener la moral nacional. A la vez, insistió en que Venezuela “no es guerrerista” y habló de una supuesta cohesión espiritual del país, un contraste que en redes y círculos críticos se ha interpretado como una paradoja: rechazar el belicismo mientras se glorifica la muerte en combate y se institucionaliza el duelo con actos y monumentos.
Como parte del anuncio, la dirigente informó sobre la creación de una comisión para acompañar a los familiares de los fallecidos y la construcción de un monumento conmemorativo, medidas que refuerzan la narrativa del sacrificio y la resistencia. En el mismo mensaje, ratificó su lealtad a Maduro y a Cilia Flores, a quienes volvió a describir como “secuestrados”, y prometió no descansar hasta verlos “de vuelta” en su país.
En paralelo, el Gobierno cubano difundió en los últimos días el listado de los 32 cubanos fallecidos, identificados como miembros de las FAR y el MININT, y admitió que se trataba de personal en “misiones” solicitadas por organismos venezolanos, una confirmación oficial de presencia militar que durante años fue motivo de controversia y negaciones. Según los reportes, en la lista figuran oficiales de diferentes rangos y edades que llegan hasta los 67 años.
Con la épica por delante, el relato oficial intenta vestir de heroísmo lo que para críticos y observadores representa, más bien, la evidencia de una operación costosa en vidas y políticamente explosiva. Pero en esta lógica, admitir errores no entra en el libreto: se levantan símbolos, se repiten consignas y se convierte el revés en un acto de fidelidad pública, aunque el escenario ya esté cambiando bajo los pies de sus protagonistas.