Isabella, la niña cubana con el número 14 mil para solicitar asilo

Isabella, la niña cubana con el número 14 mil para solicitar asilo

Esta niña cubana de la que varios medios de comunicación hablan a esta hora se llama Isabella. Es, según cuentan, una pequeña cubana de ocho años a quien le costó un año y medio llegar junto con sus padres hasta Ciudad Juárez.

Salió de Cuba y, para fortuna de ella y su familia, “recibió ayer el registro número 14 mil en la lista de migrantes que comenzó en octubre del año pasado, para cruzar a Estados Unidos y solicitar el asilo político”.

Por su parte, El Diario de Juárez asegura que la pequeña antillana “es hija de dos médicos, quienes prefirieron omitir sus nombres, pero narraron lo difícil que fue vivir bajo el Gobierno de su país y llegar hasta aquí, donde se sintieron emocionados no sólo por ya estar a punto de lograr su sueño americano de la libertad y poder buscar una mejor vida, sino porque crecieron escuchando la música de Juan Gabriel, lo que los llena de recuerdos”.

“La canción favorita de mi abuelo era ‘Querida’”, dijo la madre de Isabella. “Sólo queda pedirle a Dios la paciencia y la cordura para que te permita esperar, porque la desesperación es grande y los recursos se acaban y vienes sin un techo y sin un plato de comida y es muy triste”, agregó.

“La familia originaria del occidente de la isleña llegó el sábado a esta frontera, pero tuvo que esperar hasta ayer para acudir por su registro al Consejo Estatal de Población y Atención a Migrantes (Coespo), donde recibieron los números 13 mil 999, 14 mil y 14 mil 001”, agregó el portal.

“Tenemos el 14 mil, el número de la suerte”, comentaron entre risas los padres al ver el número de su hija, a quien le gusta jugar a ser youtuber y se llama “Isabella Fantástica”.

“El problema es que para salir de Cuba hace falta plata y para llegar aquí hace falta plata, no hay plata para venirse todos y está muy peligroso el camino. Y allá (en Cuba) lo que más se escucha es Tapachula, pero como para que nadie más se lance hablan de que hay violencia en todas partes, de que es muy peligroso, de que te asaltan, de que te roban, de que venden y compran los niños; de todo eso se habla allá”, narró la mamá.

“Nosotros llegamos a Juárez medio asustaditos, pero desde que entramos hemos tenido buenas experiencias, desde el señor taxista que nos dijo las historias de sus trocas y de sus hijos y todo”, comentó luego de que fueron acogidos por una familia juarense para que puedan esperar en su casa mientras esperan.