Intelectual Alina Bárbara López alerta sobre avance del hambre en Cuba: “Hay personas que mueren de inanición”
Redacción de CubitaNOW ~ martes 9 de junio de 2026
La historiadora e intelectual cubana Alina Bárbara López Hernández lanzó una severa advertencia sobre el deterioro de las condiciones de vida en la isla, al afirmar que el hambre se ha convertido en una realidad cotidiana para miles de personas y que, para muchos cubanos, incluso el derecho a la supervivencia está hoy en riesgo.
En una publicación difundida en Facebook, la académica describió un escenario marcado por la inflación acelerada, el encarecimiento constante de los alimentos y la creciente incapacidad de amplios sectores de la población para cubrir necesidades básicas.
Según explicó, la depreciación del peso cubano continúa agravando la crisis. En apenas unos días, señaló, el valor de la moneda nacional volvió a caer frente al dólar, provocando nuevos aumentos de precios en comercios privados que han pasado a suplir la ausencia o insuficiencia de la oferta estatal.
López Hernández destacó que la situación afecta de forma desigual a los ciudadanos. Mientras quienes reciben remesas o ingresos en divisas cuentan con mayores posibilidades para enfrentar la inflación, los pensionados, jubilados y trabajadores que dependen exclusivamente de salarios en moneda nacional se encuentran entre los grupos más vulnerables.
A este escenario se suma, según denunció, el deterioro del sistema bancario. Muchas personas tienen fondos depositados en tarjetas, pero enfrentan dificultades para acceder a su dinero o utilizarlo con normalidad, una situación que limita aún más la compra de alimentos y productos esenciales.
La historiadora describió el hambre en su expresión más extrema: personas que simplemente no tienen nada para comer. Entre los factores que agravan la emergencia alimentaria mencionó la inestabilidad en la distribución del pan normado, la falta de combustible doméstico y los prolongados apagones, que dificultan la preparación de alimentos incluso cuando estos pueden conseguirse.
También recordó la desaparición de recursos alimentarios que históricamente ayudaban a sobrellevar períodos de escasez, como el azúcar, cuya disponibilidad se redujo drásticamente tras décadas de deterioro de la industria azucarera nacional.
Como evidencia de la gravedad del problema, relató que profesionales de la salud atienden con frecuencia a personas que llegan a consultas médicas con cuadros de debilidad o hipoglucemia después de pasar largas horas, e incluso jornadas completas, sin ingerir alimentos. Asimismo, aseguró haber conocido testimonios de ciudadanos que afirmaban no haber comido durante dos días consecutivos.
Los datos disponibles respaldan parte de estas preocupaciones. Diversos estudios independientes sobre seguridad alimentaria han advertido sobre el deterioro del acceso a los alimentos en Cuba, mientras estadísticas oficiales muestran un aumento de las muertes asociadas a la desnutrición en los últimos años.
La crisis también se refleja en el poder adquisitivo. Las pensiones y jubilaciones continúan muy por debajo del costo estimado de la canasta básica, al tiempo que el dólar y el euro mantienen una tendencia alcista en el mercado informal, encareciendo aún más los productos de primera necesidad.
En su reflexión final, López Hernández llamó a reconocer la magnitud de la emergencia social y a no limitar el debate únicamente a las libertades políticas. A su juicio, la situación actual plantea un desafío más elemental: garantizar condiciones mínimas para la subsistencia de una parte creciente de la población cubana.
“Hay personas que están muriendo por falta de alimentos”, advirtió la intelectual, quien insistió en que la crisis humanitaria requiere atención urgente y una respuesta colectiva antes de que sus consecuencias sean aún más profundas.
Fuentes: Publicación de Alina Bárbara López y CiberCuba