Incendio devastador arrasa cosechas en Puerta la Güira, Artemisa
Redacción de CubitaNOW ~ jueves 19 de febrero de 2026
La acción de una madre, su hijo adolescente y varios vecinos impidieron un total desastre en los sembrados en fincas de la localidad de Puerta de la Güira en Artemisa. Tomada la noticia del perfil de Orialys Martínez en facebook, esta señala con dolor y tristeza el palpar cómo tanto esfuerzo se perdía en instantes. Aunque aún las causas del fuego no han sido explicadas oficialmente, Martínez hace referencia a lo que ella cree ha sido el origen y es que, al no recogerse la basura, muchos optan por darle candela, y de ahí las devastadoras consecuencias.
"Hoy me siento muy triste porque no puede ser que la falta de combustible y de corriente conviertan a las personas de este bello país en seres desprovistos de conciencia y corazón. ¿Dónde queda la esencia de los cubanos? No ha venido la guerra y nos estamos matando poco a poco entre nosotros mismos. Prender fuego a nuestra madre naturaleza ya se vuelto hábito en nuestra Isla. Hoy me tocó de cerca pero no solo a mí. Otros perdieron sus cosechas del año, hechas con sacrificio, con sudor. "Aquel que piensa que es mejor prender fuego y se acabe todo que reflexione y tome conciencia porque acabaremos matándolo todo y les aseguro que la culpa no la tendrá el bloque sino nosotros mismos". El incendio no solo amenazaba plantaciones, sino también el esfuerzo acumulado de meses de siembra bajo condiciones ya difíciles; sembrados arrasados, pérdidas irreparables para varias familias campesinas, sudor derramado en balde. En un contexto marcado por la escasez de combustible, fallas eléctricas y limitaciones de recursos, perder una cosecha puede significar el colapso económico de una familia campesina. Cada surco quemado es alimento que no llegará a la mesa ni podrá ser comercializado. Martínez lamentó que acciones como esta reflejen una preocupante pérdida de conciencia colectiva. En su mensaje, cuestionó cómo la frustración por la crisis puede transformarse en agresión contra la propia tierra que sostiene a la comunidad. “Prender fuego a nuestra madre naturaleza se ha vuelto hábito”, señaló con pesar, advirtiendo que estas conductas terminan dañando a todos por igual. El gesto valiente de los vecinos evitó que el incendio se extendiera a otras fincas cercanas. Sin equipos especializados ni grandes recursos, actuaron movidos por la urgencia y el sentido de pertenencia. Su intervención demuestra que, frente a la irresponsabilidad de algunos, todavía prevalece la solidaridad de muchos. Según fuentes cercanas, los bomberos se habían personado un día antes y habían logrado apagar un primer incendio pero en la segunda ocasión llegaron cuando ya era muy tarde. Así la tranquilidad rural de Puerta de la Güira en Artemisa, se vio sacudida por este lamentable suceso, presuntamente originado por personas sin conciencia. Lo ocurrido en Puerta de la Güira deja una lección amarga. Más allá de señalar culpables externos o no, el llamado es a la reflexión interna. La tierra no distingue ideologías ni excusas; cuando arde, todos pierden. Cuidarla no es solo un deber ecológico, sino una cuestión de supervivencia colectiva.