La polémica de Los Aldeanos que destapó la historia de la familia Oltuski y su conexión con los Castro
Redacción de CubitaNOW ~ miércoles 27 de mayo de 2026
Una reciente polémica entre los raperos cubanos Al2 El Aldeano y El B terminó sacando a la luz una compleja red familiar vinculada históricamente al poder político y empresarial en Cuba.
Todo comenzó cuando El B, durante una entrevista difundida en mayo de 2026, reveló detalles sobre la vida personal de su excompañero de Los Aldeanos. Entre ellos mencionó a Mariela Cartaya Oltuski, pareja de Al2 y madre de uno de sus hijos, a quien vinculó familiarmente con Raúl Guillermo Rodríguez Castro, conocido como “El Cangrejo”, nieto de Raúl Castro.
La declaración provocó una ola de comentarios en redes sociales y despertó interés sobre la familia Oltuski y sus conexiones con la estructura política y económica del régimen cubano.
La historia se remonta a la década de 1950, cuando Enrique Oltuski Osacki, ingeniero graduado en la Universidad de Miami y miembro del Movimiento 26 de Julio, participaba activamente en la lucha contra el gobierno de Fulgencio Batista.
Durante encuentros organizados en Miami con figuras de la insurgencia, Enrique conoció a Martha Rodríguez del Pozo, hermana del médico y combatiente revolucionario Guillermo Rodríguez del Pozo. Ambos terminaron casándose y formando una familia que, décadas después, quedaría estrechamente ligada a sectores estratégicos del poder cubano.
Tras el triunfo de la Revolución, Enrique Oltuski ocupó varios cargos dentro del aparato estatal cubano, incluyendo responsabilidades en el Ministerio de Comunicaciones y en la Junta Central de Planificación junto a Che Guevara.
Guillermo Rodríguez del Pozo, cuñado de Enrique Oltuski, desarrolló una larga carrera dentro de las Fuerzas Armadas Revolucionarias y posteriormente su familia quedó vinculada directamente al núcleo de poder de los Castro.
Su hijo, Luis Alberto Rodríguez López-Calleja, llegó a dirigir GAESA, el conglomerado militar-empresarial más poderoso de Cuba, responsable de controlar sectores como el turismo, el comercio y gran parte de las divisas del país.
Rodríguez López-Calleja estuvo casado con Deborah Castro Espín, hija de Raúl Castro, consolidando así el vínculo político y familiar entre ambas estructuras.
De esa relación nació Raúl Guillermo Rodríguez Castro, “El Cangrejo”, señalado frecuentemente en redes sociales y medios independientes como uno de los integrantes más visibles de la nueva generación vinculada al poder económico en Cuba.
Varios descendientes de la familia Oltuski han ocupado posiciones dentro de empresas asociadas al conglomerado militar cubano.
Frank País Oltuski Rodríguez, coronel y vicepresidente comercial de Gaviota, ha representado durante años al principal grupo turístico controlado por GAESA en eventos internacionales y negociaciones hoteleras.
También se ha vinculado a Haydée Oltuski Rodríguez con ALMEST, empresa inmobiliaria encargada de desarrollar proyectos hoteleros administrados posteriormente por Gaviota.
Estas conexiones han alimentado durante años las críticas de sectores opositores que denuncian la concentración de poder económico y político dentro de un reducido círculo familiar vinculado históricamente al régimen.
Según las declaraciones de El B, Mariela Cartaya Oltuski pertenecería a esa misma red familiar. El parentesco con “El Cangrejo” provendría de la rama Rodríguez del Pozo, aunque no se trata de una relación directa de primer grado.
Hasta el momento no existe confirmación oficial pública sobre la estructura exacta de ese parentesco, pero el tema ha generado amplio debate en redes sociales y medios independientes cubanos.
La historia de los Oltuski también refleja cómo varias ramas familiares terminaron distribuidas entre Cuba, Estados Unidos y Europa.
Mientras algunos descendientes permanecieron dentro del aparato político y empresarial cubano, otros emigraron y desarrollaron vidas y negocios fuera de la Isla, particularmente en Miami.
La controversia desatada por las declaraciones de El B terminó exponiendo nuevamente cómo determinadas familias históricamente vinculadas a la Revolución continúan conectadas, directa o indirectamente, con sectores clave del poder económico y político cubano.
Fuentes: Periódico Cubano