Historiadora Alina Bárbara López denuncia “doble burocracia inoperante” cubana y cuestiona reforma ministerial
Redacción de CubitaNOW ~ jueves 11 de junio de 2026
La historiadora sostiene que el problema del sistema cubano no es el número de ministerios, sino la coexistencia del Partido Comunista y el aparato estatal como estructuras paralelas financiadas con recursos públicos.
La historiadora e intelectual cubana Alina Bárbara López Hernández publicó un análisis político en el que critica la estructura de poder en Cuba y afirma que el Partido Comunista de Cuba (PCC) y el aparato estatal funcionan como una doble burocracia paralela que ha resultado “costosa e ineficiente” durante décadas.
Su reflexión surge a raíz del proyecto de ley presentado por la Asamblea Nacional del Poder Popular que propone reducir los ministerios de 27 a 20 mediante fusiones institucionales, entre ellas la creación de un Ministerio de Agroalimentación que integraría funciones de Agricultura e Industria Alimentaria.
En su publicación en redes sociales, López Hernández sostiene que esta reforma no aborda el problema estructural del sistema político cubano. “Uno de los muchos problemas inherentes al sistema de dirección del modelo de socialismo de Estado… es que cuenta con dos ramas paralelas: un costoso aparato ideológico liderado por el Partido Comunista, y otro costoso aparato de administración liderado por el Gobierno”, escribió.
Según la historiadora, esta dualidad implica la existencia de dos cadenas de mando que operan simultáneamente desde el nivel nacional hasta las estructuras locales: una de orientación política y otra de gestión administrativa, ambas sostenidas con fondos públicos.
López contextualiza este modelo en la historia institucional del país, señalando que el PCC adoptó su estructura actual en 1965 siguiendo el modelo soviético, y que desde la Constitución de 1976 se consolidó su rol como “fuerza dirigente superior de la sociedad y del Estado”, lo que institucionalizó el funcionamiento paralelo entre Partido y Gobierno.
La autora recuerda además intentos puntuales de reducción burocrática, como el IV Congreso del PCC en 1991, cuando se eliminó temporalmente el Secretariado del Comité Central en medio del Período Especial. Sin embargo, esta medida fue revertida en 2006, y posteriormente se ampliaron las estructuras internas del Partido.
En su análisis, López sostiene que este patrón de reforma y reversión evidencia la falta de cambios estructurales reales. A su juicio, cualquier intento de reorganización administrativa sin modificar el sistema de poder es insuficiente y reversible.
El proyecto de reforma ministerial tampoco incluye cambios en la estructura o financiamiento del PCC, un punto que la autora considera central en la discusión sobre la eficiencia del Estado.
El propio presidente Miguel Díaz-Canel ha reconocido en ocasiones la necesidad de reducir la burocracia estatal, aunque las medidas actuales se centran únicamente en la reestructuración del aparato gubernamental.
López Hernández concluye su análisis advirtiendo que en un futuro proceso de transformación política debería evitarse la existencia de estructuras partidistas financiadas con recursos públicos, al considerarlas una carga para el Estado y la sociedad.
Fuentes: Publicación de Alina Bárbara López y CiberCuba