La hija de Fidel Castro exige un cambio urgente en Cuba
Redacción de CubitaNOW ~ jueves 2 de abril de 2026
Alina Fernández Revuelta, hija de Fidel Castro, aseguró que un cambio de régimen en Cuba es “impostergable”, una necesidad que —según afirma— existe desde finales de los años 80, en medio de una crisis que hoy vuelve a poner en evidencia el desgaste del sistema.
Alina Fernández Revuelta, una de las voces más críticas surgidas desde el propio núcleo del poder cubano, ha vuelto a pronunciarse sobre la situación de la isla con una afirmación contundente: el cambio político en Cuba no puede seguir esperando. Su declaración, ofrecida en una entrevista reciente, reabre el debate sobre el futuro del país en un contexto marcado por dificultades económicas, escasez y descontento social.
Haber crecido en el entorno más cercano al poder no la llevó a defender el sistema instaurado por su padre, Fidel Castro. Por el contrario, su experiencia personal la condujo a una ruptura profunda con el modelo político cubano. Desde temprana edad, comenzó a cuestionar las dinámicas del régimen, especialmente al percibir contradicciones entre el discurso oficial y la realidad cotidiana.
Uno de los momentos que marcó su despertar crítico fue la imposición del llamado “trabajo voluntario”, que en la práctica era obligatorio incluso para los más jóvenes. Esa vivencia le permitió entender cómo el lenguaje podía ser utilizado como herramienta de control. A partir de ahí, su visión del sistema cambió progresivamente hasta convertirse en una oposición abierta.
Fernández sostiene que la necesidad de un cambio no es reciente. Según explica, ya a finales de los años 80 percibía que el modelo cubano mostraba señales claras de agotamiento. Sin embargo, también reconoce que el sistema ha demostrado una notable capacidad de supervivencia. Incluso tras la muerte de Fidel Castro, cuando muchos anticipaban un colapso, la estructura política logró mantenerse.
En su análisis, el problema radica en la fuerte concentración del poder y en la solidez del aparato estatal, que dificulta transformaciones profundas desde el interior. Aunque en los últimos años se han registrado protestas y manifestaciones, considera que estas no son suficientes por sí solas para provocar un cambio de régimen.
La crisis actual, caracterizada por apagones frecuentes, escasez de alimentos y falta de medicamentos, ha agravado el malestar social. No obstante, Fernández se muestra escéptica ante la posibilidad de una transformación inmediata. A su juicio, el descontento necesita articularse de manera más efectiva para generar un impacto real.
Su historia personal también refleja las tensiones de la sociedad cubana. No supo que Fidel Castro era su padre biológico hasta los 10 años, y su vida estuvo marcada por silencios, presiones y conflictos internos. Con el tiempo, esa cercanía al poder se transformó en una posición crítica que la llevó a convertirse en disidente.
Durante el llamado Período Especial en los años 90, vivió de primera mano una crisis que describe como devastadora. La falta de recursos básicos y el deterioro de las condiciones de vida reforzaron su convicción de que el modelo económico y político era insostenible.
Finalmente, en 1993, logró salir de Cuba y establecerse en el exilio. Desde entonces, ha mantenido una postura firme en defensa de cambios estructurales en la isla. Su testimonio, atravesado por experiencias personales y políticas, aporta una perspectiva singular al debate sobre el futuro de Cuba.
Hoy, tras años de silencio, su voz vuelve a cobrar relevancia en un momento en que el país enfrenta nuevos desafíos. Para Fernández, la urgencia del cambio sigue siendo la misma que hace décadas: una necesidad que, insiste, ya no admite más demora.
Fuente: Periódico Cubano
Fuente principal
- Entrevista a Alina Fernández Revuelta publicada por el medio estadounidense The Epoch Times (2026).