Rigoberto Ferrera expone con sátira la farsa de las marchas oficiales y la ceguera del régimen (Video)
Redacción de CubitaNOW ~ martes 6 de enero de 2026
“Seguiré haciendo marchas… por el regreso…” Satírico como siempre, Rigoberto Ferrera camina por una calle de La Habana filosofando y siempre haciéndonos sonreír con tema en el estado actual del gobierno cubano, sus propuestas y líneas "ideologicas" que debe seguir el pueblo. . "Están como una ciega en una orgía" afirma en tono jocoso y que detrás de lo que es él y sus continuas críticas al gobierno, existe un tono que mezcla humor, sátira, crítica social para exponer la frustración de muchos cubanos ante la falta de oportunidades y la gestión del régimen.
"Ellos saben que le van a dar, pero no saben por donde".
Rigoberto Ferrera es un actor, comediante y humorista cubano, egresado de la Facultad de Artes Escénicas del Instituto Superior de Arte en Cuba. Durante años ha trabajado en teatro, televisión y espectáculos personales, ganándose el cariño del público por su estilo directo y su uso del humor para comentar sobre la vida cotidiana en la Isla.
Conocido por sus actuaciones en teatro y medios oficiales, con el tiempo Ferrera fue censurado por el Estado cubano, vetado de la televisión estatal y señalado incluso como “persona non grata” en escenarios oficiales, lo que lo llevó a buscar espacios alternativos para actuar y expresarse.
Ferrera vive en La Habana, donde continúa desarrollando buena parte de su trabajo artístico y mantiene una presencia activa en redes sociales como Instagram y Facebook, plataformas que ha convertido en su principal vía para conectar con su público y criticar lo que considera errores de las autoridades.
Sus principales planteamientos giran en torno a una crítica constante al gobierno cubano y a la realidad social de la Isla. A través de la sátira, Ferrera destaca problemas como la escasez de productos básicos, las dificultades económicas, la falta de efectivo, los apagones, la precariedad de servicios públicos y las contradicciones del discurso oficial frente a la vida real de los cubanos.
En un video reciente, reaccionó de forma irónica a declaraciones de una ministra que negaba la existencia de mendigos en Cuba, cuestionando si acaso también habría personas “disfrazadas de ministros”, y remató con la frase “no tienen vergüenza”.
Aunque no es un líder político formal, su humor trasciende la comedia para convertirse en una herramienta de denuncia, reflejando el sentir de sectores de la población que sienten que viven entre promesas incumplidas y una gestión estatal desconectada de la realidad cotidiana.