Florida ejecuta a Harold Gene Lucas y mantiene en agenda a otros dos condenados a muerte en septiembre
Redacción de CubitaNOW ~ jueves 3 de septiembre de 2026
Florida inició septiembre con la ejecución de Harold Gene Lucas de 74 años mientras mantiene programadas otras dos ejecuciones durante el mes, en un momento de intensa aplicación de la pena de muerte en el estado. Lucas fue ejecutado mediante inyección letal el 1 de septiembre, casi 50 años después del asesinato de Jill Piper de 16 años, ocurrido en Bonita Springs. Daniel Owen Conahan Jr. de 72 años y Curtis W. Beasley de 77, tienen previstas sus ejecuciones para el 10 y el 29 de septiembre, respectivamente.
Lucas fue condenado por el asesinato en primer grado de Jill Piper y por dos intentos de asesinato durante un ataque ocurrido en agosto de 1976. Según los registros judiciales, Lucas y Piper habían mantenido una relación sentimental que se deterioró antes del crimen.
El hombre llegó armado a la vivienda donde se encontraba la adolescente y abrió fuego contra ella y otras personas. Piper murió a consecuencia de los disparos en tanto las otras dos personas sobrevivieron. Lucas fue declarado culpable en 1977 y durante las décadas siguientes su condena fue revisada en tribunales estatales y federales.
Tras permanecer casi medio siglo en el corredor de la muerte, Lucas fue ejecutado mediante inyección letal el 1 de septiembre.

El segundo condenado es Daniel Owen Conahan Jr., cuya ejecución está prevista para el 10 de septiembre. Conahan fue condenado por el asesinato y secuestro de Richard Montgomery de 21 años, ocurrido en Charlotte County en 1996.
Montgomery había contado a familiares y amigos que alguien le había ofrecido dinero para posar desnudo. Salió de su vivienda el 16 de abril de 1996 para encontrarse con esa persona y nunca regresó. Su cuerpo fue localizado al día siguiente en una zona boscosa. La investigación determinó que había muerto estrangulado y que había sido atado.
Conahan fue declarado culpable de asesinato en primer grado y secuestro en 1999. La Corte Suprema de Florida confirmó posteriormente la condena.
El tercer condenado es Curtis W. Beasley de 77 años, cuya ejecución está programada para el 29 de septiembre. Beasley fue condenado por el asesinato de Carolyn Monfort, ocurrido en 1995 en el condado de Polk.
Monfort había permitido que Beasley permaneciera temporalmente en su vivienda mientras realizaba trabajos de mantenimiento en unos apartamentos que ella administraba. La mujer fue encontrada muerta en su casa después de que su hija no pudiera localizarla durante dos días. Los documentos judiciales señalan que sufrió múltiples golpes en la cabeza.
Beasley fue declarado culpable en 1998 y sentenciado a muerte ese mismo año. Durante el proceso mantuvo su inocencia.
Las tres ejecuciones forman parte de un ritmo especialmente elevado de aplicación de la pena capital en Florida. En 2025, el estado ejecutó a 19 personas, superando ampliamente su anterior récord moderno.
En 2026, Florida continúa encabezando el número de ejecuciones en Estados Unidos. La ejecución de Lucas fue la primera de las tres previstas para septiembre y, si se cumplen las fechas establecidas para Conahan y Beasley, el estado alcanzará 16 ejecuciones durante el año.
El gobernador Ron DeSantis ha defendido una política de aplicación activa de la pena de muerte y ha argumentado que las familias de las víctimas merecen justicia, incluso cuando los crímenes ocurrieron décadas atrás.
Al mismo tiempo, las ejecuciones mediante inyección letal siguen generando cuestionamientos legales y éticos. Abogados defensores y organizaciones contrarias a la pena capital han advertido sobre la posibilidad de dolor o sufrimiento durante el procedimiento y han planteado interrogantes relacionados con la prohibición constitucional de los castigos crueles e inusuales.
Así, mientras Florida avanza con las ejecuciones previstas para septiembre, los casos de Lucas, Conahan y Beasley vuelven a poner bajo la lupa tanto los crímenes que llevaron a estas condenas como el prolongado debate nacional sobre la pena de muerte y la forma en que los estados la aplican.