Fallece padre Fernando Hería, ex rector del Santuario de la Caridad del Cobre
Redacción de CubitaNOW ~ miércoles 11 de febrero de 2026
Con el corazón conmovido y el alma recogida, elevamos una oración agradecida por la vida y el testimonio del Padre Fernando Hería (1950–2026), sacerdote entregado y pastor cercano, cuyo paso por este mundo dejó una huella profunda e imborrable en quienes tuvieron la gracia de conocerlo. Su servicio como Rector de este Santuario, entre los años 2017 y 2022, fue expresión clara de una vocación vivida con humildad, alegría y una inquebrantable fidelidad al Evangelio.
El Padre Fernando fue, ante todo, un hombre de Dios. Su fe sencilla y robusta se manifestaba en la cercanía con la gente, en la escucha paciente y en la palabra oportuna que sabía consolar, orientar y levantar. Tenía el don de hacer sentir a cada persona importante y acogida; su presencia transmitía paz, y su sonrisa franca abría caminos de confianza incluso en los momentos más difíciles.
Amó profundamente a Cuba y a su pueblo. Conocía sus alegrías y dolores, y los llevaba en el corazón y en la oración cotidiana. Su generosidad no conocía horarios ni límites: estaba siempre dispuesto a servir, a acompañar, a tender la mano al necesitado. Supo ser pastor en medio de la vida concreta, caminando junto a su comunidad, celebrando la fe con sencillez y cuidando con esmero cada detalle de la vida pastoral del Santuario.
Durante su rectorado, promovió un espíritu de comunión y esperanza, fortaleciendo la vida litúrgica y alentando la participación activa de los fieles. Su legado no se mide solo en obras visibles, sino en los vínculos humanos y espirituales que supo sembrar con paciencia y amor. Muchos encontraron en él un padre, un amigo y un guía espiritual.
Hoy, al despedirlo, no lo hacemos desde la desesperanza, sino desde la fe en la Resurrección. Creemos que el Señor, a quien sirvió con entrega, lo recibe con los brazos abiertos y le concede el descanso eterno prometido a los servidores fieles. Su ejemplo nos anima a seguir caminando con alegría, a servir con generosidad y a amar sin reservas.
Damos gracias a Dios por la vida del Padre Fernando Hería y lo encomendamos a la misericordia divina. Que brille para él la luz perpetua y que su recuerdo nos impulse a vivir una fe más comprometida y fraterna. Descansa en paz, querido e inolvidable Cura Guajiro.