Estados Unidos despliega gran armada naval y lanza ultimátum para un acuerdo nuclear
Redacción de CubitaNOW ~ miércoles 28 de enero de 2026
El presidente de Estados Unidos Donald Trump elevó las tensiones con la República Islámica de Irán tras una fuerte advertencia y el envío de una vasta fuerza naval hacia la región del Golfo, en medio de crecientes presiones por el programa nuclear iraní y una situación interna marcada por protestas masivas.
Trump anunció que una “armada masiva” encabezada por el portaaviones USS Abraham Lincoln se está desplazando hacia aguas cercanas a Irán, describiendo la fuerza como poderosa, preparada y capaz de actuar con rapidez si fuera necesario. Señaló que este despliegue es aún mayor que el utilizado anteriormente en operaciones relacionadas con Venezuela.

La declaración del presidente estadounidense fue acompañada por un claro ultimátum: instó a Irán a regresar a la mesa de negociaciones para alcanzar un acuerdo nuclear “justo y equitativo”, insistiendo en que el tiempo para lograrlo se está acabando. Trump volvió a mencionar operaciones pasadas contra instalaciones nucleares iraníes, sugiriendo que una acción futura podría ser “mucho peor” si no se logra un consenso diplomático.
Las tensiones no se limitan a la retórica de Washington. Irán ha respondido con firmeza desde Teherán, con sus líderes advirtiendo que cualquier ataque extranjero sería tratado como una guerra total y que las fuerzas armadas del país están preparadas para defender la soberanía nacional con todos los recursos disponibles.

En el plano diplomático, Turquía ha hecho un llamado a resolver las disputas entre Estados Unidos e Irán de forma gradual, sugiriendo que abordar primero cuestiones nucleares podría facilitar un diálogo más constructivo y evitar una escalada militar.
El despliegue del USS Abraham Lincoln y otros activos militares se produce en un momento delicado, con Irán enfrentando protestas internas de gran escala y una fuerte represión gubernamental, que ha atraído la atención internacional. Las advertencias de Trump buscan, según sus propias palabras, presionar a Teherán para que abandone aspiraciones nucleares que, según Estados Unidos, podrían desestabilizar aún más la región.
Mientras tanto, los líderes iraníes mantienen su postura: no han solicitado negociar con el enviado especial estadounidense y han reiterado que las conversaciones solo pueden tener lugar en un clima libre de amenazas y coerción.
Este escenario de confrontación sitúa a Estados Unidos e Irán en uno de los puntos más tensos de su relación en años, con el despliegue militar, la diplomacia global y la política interna iraní entrelazados en una crisis que podría tener profundas repercusiones en la seguridad regional y mundial.
Fuentes: Reuters - El País