Estrategia militar de EE.UU. en Cuba sigue el modelo usado en Venezuela para capturar a Maduro
Redacción de CubitaNOW ~ sábado 7 de febrero de 2026
La presencia de buques de guerra estadounidenses próximos a las aguas de Cuba ha generado una marcada tensión geopolítica en el Caribe, en un contexto en el que los movimientos militares de Washington se perciben como parte de una estrategia de presión regional. Según el medio NTN24, destacados oficiales y analistas han comparado este despliegue con operaciones previas observadas en Venezuela, lo que indica un patrón reiterado de uso de fuerza naval en zonas cercanas a gobiernos que Estados Unidos considera adversarios.
El destructor de misiles guiados USS Stockdale (DDG-106), por ejemplo, llegó el 3 de febrero a la bahía de Puerto Príncipe, Haití, operando muy cerca de Cabo Maisí, en el extremo oriental cubano. Un segundo destructor estadounidense fue rastreado a unos 111 kilómetros de la costa de Cuba el 6 de febrero, lo que ha avivado las inquietudes sobre los fines de este despliegue.
En el programa La Tarde de NTN24, el coronel retirado de la Armada de Estados Unidos, Octavio Pérez, afirmó que “el croquis se está usando de nuevo” para describir la estrategia estadounidense, sugiriendo que el patrón observado frente a Cuba es prácticamente idéntico al empleado en la operación en Venezuela que culminó con la captura de Nicolás Maduro. A juicio de Pérez, este posicionamiento naval forma parte de un plan más amplio para buscar una “estabilización” en la región, en un momento en que la isla enfrenta graves problemas internos, como prolongados cortes de electricidad y tensiones económicas y sociales.
Pérez añadió que “el régimen castrista ha fallado y la gente está pidiendo su salida”, incorporando así una narrativa política que interpreta el despliegue militar como un componente de presión sobre el Gobierno cubano. Estas declaraciones se producen en medio de un escenario de máxima presión de Washington sobre La Habana, en paralelo con movimientos militares y políticos en Venezuela y otros países del continente.
Analistas independientes también han observado que la presencia naval estadounidense en el Caribe responde a la llamada Operación Southern Spear, una acción regional que incluye múltiples barcos de guerra, guardacostas y aeronaves en un despliegue sin precedentes en décadas. El objetivo declarado por el Pentágono y el Southern Command es reforzar la estabilidad regional, combatir el narcotráfico y apoyar la seguridad en países como Haití, aunque las implicaciones políticas de tales maniobras han sido motivo de debate.
Este despliegue militar estadounidense muy cerca de Cuba —y la interpretación que de él hacen tanto militares retirados como analistas políticos— subraya la creciente tensión en la región, la cual combina presión diplomática, asuntos de seguridad y la posibilidad de que este posicionamiento tenga repercusiones de mayor alcance para las relaciones entre Washington, La Habana y otros actores regionales.