En el Día Internacional de la Madre Tierra, Cienfuegos celebra sus 200 años.

El 22 de abril ha sido proclamado el día de la madre tierra y supone un reconocimiento al papel que juega como sustento de nuestra existencia. Sin embargo, la celebración se ve ensombrecida por el daño que los humanos hemos causado en sus ecosistemas. Promover la armonía con la naturaleza, reconocer la responsabilidad que nos corresponde en su cuidado y conservación, alcanzar al fin el equilibrio del planeta; se torna imperativo.

Precisamente hoy dos siglos viste la ciudad de Cienfuegos, una de las ciudades más agraciadas de la mayor de las antillas. Bendecida por el mar, la que fuera fundada en 1819 bajo el nombre de Fernandina de Jagua, por el francés Don Luis Declouet, es hoy el Cienfuegos al que le cantó Benny Moré y del que quedan prendados todos aquellas que la visitan.

Perla del Sur cubano, se dice que fue la ciudad más importante de cuantas se crearon en la Isla en el siglo XIX, resaltando entre todas por su modernidad y su trazado. Precisamente estas cualidades, reconocidas como «primer y excepcional ejemplo de un conjunto arquitectónico representativo de las nuevas ideas de modernidad, higiene y orden, en el planeamiento urbano desarrollado en América Latina del siglo XIX», fueron consideradas para que el 15 de julio de 2007 se le concediera la condición de Patrimonio Cultural de la Humanidad a su centro histórico.

Esta noche el arte festejará este primer bicentenario y el escenario no podía ser otro que el Teatro Tomás Terry. La historia de esta ciudad será visitada por músicos y actores, todos bajo la dirección de José Oriol González.