Embajada de EE.UU. en La Habana difunde mensaje de Trump: “Cuba es una nación en decadencia” (Video)
Redacción de CubitaNOW ~ domingo 4 de enero de 2026
La Embajada de Estados Unidos en Cuba difundió este sábado un mensaje del presidente Donald Trump que vuelve a colocar a la isla en el centro del debate político regional. En sus declaraciones, el mandatario afirmó que “Cuba es un caso interesante”, subrayó que al país “no le está yendo muy bien ahora” y sostuvo que el sistema imperante “no ha sido bueno para Cuba”, recordando que la población “ha estado sufriendo por muchos años”. Trump fue más allá al calificar a la isla como “una nación en decadencia”, dejando claro que Washington volverá a hablar de Cuba en el corto plazo.
El mensaje llega en un momento particularmente delicado para el Gobierno cubano, marcado por una crisis económica y social que se ha profundizado de forma sostenida. La escasez de alimentos, medicinas y combustible, junto a una inflación descontrolada y la pérdida del poder adquisitivo, ha deteriorado gravemente las condiciones de vida de la mayoría de los cubanos. A esto se suma una crisis energética crónica, con apagones de más de 15 y hasta 20 horas diarias en varias provincias, que paralizan la actividad económica y agravan el malestar social.
La situación se ha vuelto aún más compleja tras los recientes acontecimientos en Venezuela, principal aliado político y sostén energético de La Habana durante más de dos décadas. La inestabilidad en Caracas y la interrupción del flujo regular de petróleo venezolano han dejado al descubierto la extrema dependencia de Cuba de apoyos externos para sostener su ya debilitado sistema productivo y energético. Sin ese respaldo, el margen de maniobra del Gobierno cubano se reduce drásticamente.
En el plano social, el deterioro es visible. La emigración masiva continúa vaciando el país de jóvenes y profesionales, mientras aumentan las protestas espontáneas por apagones, falta de alimentos y colapso de los servicios básicos. Desde las históricas manifestaciones de julio de 2021, el descontento no ha desaparecido; por el contrario, se ha fragmentado y extendido, expresándose en cacerolazos, denuncias en redes sociales y un creciente rechazo silencioso al discurso oficial.
El Gobierno cubano, por su parte, insiste en atribuir la crisis casi exclusivamente a las sanciones estadounidenses, evitando asumir responsabilidades por décadas de mala gestión económica, centralización excesiva y reformas inconclusas. Sin embargo, incluso analistas cercanos al sistema reconocen que el modelo no logra generar riqueza ni garantizar lo más elemental a la población. La producción agrícola e industrial sigue en mínimos históricos, obligando a importar cerca del 80 % de los alimentos que se consumen en la isla.
El mensaje difundido por la Embajada de EE.UU. refuerza la percepción de que Cuba vuelve a escalar posiciones en la agenda de Washington, en un contexto regional marcado por cambios bruscos y el debilitamiento de viejos aliados del castrismo. Más allá del tono político, las palabras de Trump conectan con una realidad innegable para millones de cubanos: un país atrapado en el estancamiento, sin respuestas claras ni un horizonte de mejora visible.