El ‘saneamiento’ animal en Cuba se realiza con un veneno mundialmente prohibido

El saneamiento animal en Cuba se realiza con un veneno prohibido mundialmente

Un reporte publicado por la prensa estatal cubana saca a la luz pública y, además critica, un tema muy sensible para muchos, que ha quedado de lado para los decisores de la nación.

Se trata del maltrato animal, algo que se denuncia con frecuencia en las redes sociales en los últimos días, pero sigue ocurriendo y, lo peor, a la vista de muchos que se quedan de brazos cruzados.

Este material de la revista Bohemia, hace referencia a la manera en la que se lleva a cabo en el país el ‘saneamiento’, o sea, cómo se deshacen de los animales ‘callejeros’.

A continuación, reproducimos la parte del texto que hace referencia a este tópico y que denuncia el uso en la isla de una sustancia prohibida, para esos fines, a nivel mundial:

El Anexo no. III estipula el destino final de los capturados por Zoonosis: deceso por Sulfato de Estricnina.

Esta sustancia es un alcaloide de la nuez vómica, un árbol originario del Sudeste Asiático que algún campesino indio con maña para los negocios introdujo en Europa durante el siglo XVI. Un polvo blanco, inodoro y amargo que se utilizaba para ‘acabar’ con perros, gatos y aves en fechas tan tempranas como 1640. Es altamente tóxica.

Según el manual MERCK de medicina Veterinaria, los síntomas aparecen enseguida ante la sobredosis. Las articulaciones se tornan rígidas. Nerviosismo, tensión. Luego vienen las convulsiones. Sube la intensidad. La respiración puede detenerse momentáneamente. Más convulsiones. El hocico ahora es azul. Las pupilas dilatadas. Los músculos se tensan.

El deceso llega en forma de agotamiento o asfixia. No han pasado tres minutos.

La Unión Europea prohibió el uso de la estricnina en septiembre de 2006. La Sociedad Mundial para la Protección de los Animales (WSPA por sus siglas en inglés) considera su uso como un método totalmente inaceptable. La Organización Mundial de Sanidad Animal (OIE, por sus siglas en inglés), organización intergubernamental a la que Cuba pertenece, desestima completamente la aplicación de esta sustancia. La misma situación ocurre con la Organización Panamericana de la Salud -a la que se adscribe Cuba-, que bajo ninguna circunstancia recomienda el uso de este veneno para sacrificar animales.

Una de las causas para su rechazo: altamente invasiva y violenta. No es considerado un método humanitario para acabar con la vida del animal.

A pesar de que la Isla es afín con los principios de estas organizaciones y se adhiere a sus pautas y códigos, ninguno de estos reglamentos es legalmente vinculante. Esto significa que Cuba no tiene la obligación de cumplirlos. Son solo declaraciones.