El olor a lejía llevó al detective hasta los cuerpos del triple homicidio en Mami Dade(Video)
Redacción de CubitaNOW ~ viernes 2 de octubre de 2026
En noviembre de 2012, Gladys Machado y sus dos hijas, Julia y Daniella Padrino, de 6 y 3 años, fueron asesinadas en Miami-Dade en un crimen por el que Alberto Sierra terminó confesándose culpable. Más de una década después, durante el juicio en el que se decide si recibirá cadena perpetua o la pena de muerte, el detective Juan Carlos Chaidez reconstruyó ante el jurado cómo los investigadores llegaron hasta los cuerpos: un intenso olor a lejía y descomposición los condujo hasta un vestidor del dormitorio principal.
El detective Juan Carlos Chaidez todavía recuerda la escena que encontró al entrar en el dormitorio principal. Un fuerte olor a lejía mezclado con los primeros signos de descomposición lo condujo hasta un vestidor, donde los agentes descubrieron los cuerpos de una mujer y sus dos pequeñas hijas. El hallazgo ocurrió durante la investigación del triple homicidio cometido en Miami-Dade en noviembre de 2012, un caso por el que Alberto Sierra se declaró culpable de tres asesinatos y tres secuestros.
El testimonio de Chaidez volvió a reconstruir ante el jurado uno de los momentos más impactantes de la investigación. Al ingresar al dormitorio principal, los agentes percibieron un olor que, según el detective, combinaba “lejía y el comienzo de la descomposición de un cuerpo”.
La búsqueda llevó a los investigadores hasta un vestidor. Allí encontraron los cuerpos de Gladys Machado y sus hijas.
Entre los primeros indicios recogidos por los agentes apareció una botella vacía de lejía en la basura, mientras que la ropa de Machado había sido arrojada dentro del dormitorio. Los fiscales también presentaron ante el jurado una camiseta morada que identificaron como perteneciente a la víctima mayor.
El caso ocurrió en noviembre de 2012 y ahora, más de una década después, el tribunal analiza si Sierra, actualmente de 42 años, deberá cumplir cadena perpetua o recibir la pena de muerte. El acusado ya se declaró culpable de los tres asesinatos y los tres secuestros.
Durante su declaración, Chaidez también relató el primer interrogatorio de Sierra, quien tenía 28 años cuando ocurrieron los hechos. De acuerdo con el detective, el acusado explicó que su separación de Machado había comenzado meses antes debido a problemas económicos y reconoció que sabía que ella había mantenido una relación con otro hombre.
Sierra se encontraba desempleado y admitió que vendía narcóticos mientras intentaba conseguir un empleo legal. Según su relato de entonces, quería aumentar sus ingresos con la esperanza de recuperar a su familia.
Pero, de acuerdo con el testimonio presentado en el juicio, en aquel primer interrogatorio Sierra no mencionó una lesión cerebral como impedimento para conservar un empleo. La defensa sostiene actualmente que una grave lesión sufrida durante su infancia alteró permanentemente su personalidad y solicita que sea condenado a cadena perpetua.
El detective también describió la actitud de Sierra durante aquella conversación. Dijo que se mostró tranquilo al hablar de Machado y que no manifestó emoción al referirse a las niñas. Ante preguntas de la fiscalía, Chaidez añadió que el acusado tampoco se presentó entonces como alguien con un “cerebro roto”.
El detective también describió la actitud de Sierra durante aquella conversación: dijo que se mostró tranquilo al hablar de Machado y que no manifestó emoción al referirse a las niñas. Ante preguntas de la fiscalía, Chaidez añadió que el acusado tampoco se presentó entonces como alguien con un “cerebro roto”.
El testimonio dejó nuevamente en el centro del juicio la escena donde fueron encontrados los tres cuerpos y las circunstancias que rodearon la investigación de un crimen ocurrido en 2012.
Fuente: Univisión Miami