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El mercado informal vuelve a tensarse; dólar a 495 y euro a 550

Redacción de CubitaNOW ~ sábado 7 de febrero de 2026

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La última semana cerró con un mensaje claro desde el mercado informal de divisas en Cuba: el peso cubano continúa perdiendo terreno frente a las principales monedas extranjeras. El avance del dólar y, sobre todo, del euro, no fue repentino ni fruto de un sobresalto puntual, sino la consecuencia de una presión acumulada que se manifestó paso a paso a lo largo de varios días.

El dólar estadounidense terminó la semana cotizándose en torno a los 495 pesos cubanos, rompiendo un período de aparente calma que había mantenido su valor prácticamente inmóvil durante varias jornadas. Esa estabilidad, lejos de indicar una recuperación de la moneda nacional, funcionó como una pausa transitoria en un contexto de expectativas negativas, donde compradores y vendedores parecían medir el próximo movimiento. Finalmente, la balanza se inclinó y el ajuste llegó.

Más llamativo aún fue el comportamiento del euro, que se consolidó como la divisa más fuerte de las más utilizadas en el mercado informal. En apenas una semana acumuló un aumento significativo, reforzando su papel como principal reserva de valor para muchos actores económicos y ahora ronda los 550 pesos cubanos. Su trayectoria reflejó un mercado atento, que reaccionó de forma escalonada ante señales persistentes de deterioro económico, sin necesidad de sacudidas bruscas.

La Moneda Libremente Convertible (MLC) siguió un camino distinto, ahora 400 CUP. Tras algunos intentos de alza, terminó retrocediendo ligeramente, confirmando la desconfianza creciente hacia un instrumento cuyo uso está limitado casi exclusivamente a la red de tiendas estatales. A diferencia del dólar y el euro, la MLC no ofrece la misma flexibilidad ni la percepción de resguardo frente a la inflación, factores clave en un entorno tan inestable.

Detrás de estas variaciones se encuentran problemas estructurales que siguen sin resolverse: una crisis energética prolongada, altos niveles de inflación, escasez persistente y un clima político que no logra transmitir previsibilidad. Ante ese panorama, el mercado informal actúa como un espacio de anticipación, donde los precios se ajustan antes de que el impacto se sienta con toda su fuerza en la vida diaria.

El balance semanal deja ver que la depreciación del peso cubano no ocurre de forma abrupta, sino mediante un desgaste constante. Cada jornada añade una capa más a la desconfianza, mientras el mercado informal reafirma su papel como el principal termómetro de una economía que continúa perdiendo estabilidad y margen de maniobra.

Fuente: El Toque


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