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Efecto dominó en Cuba: la retirada de Sherritt sacude a hoteleras españolas tras la ofensiva de Trump

Redacción de CubitaNOW ~ viernes 8 de mayo de 2026

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La salida de la minera canadiense Sherritt de sus operaciones en Cuba, en medio de nuevas sanciones impulsadas por la administración de Donald Trump contra el conglomerado militar GAESA, ha encendido las alarmas en el sector turístico internacional. Las principales cadenas hoteleras españolas, con fuerte presencia en la Isla, temen ahora un escenario de aislamiento financiero creciente y mayor presión sobre sus inversiones.

La reciente decisión de Sherritt International de reducir su exposición en Cuba ha sido interpretada como una señal de advertencia para el resto de empresas extranjeras que aún mantienen operaciones en la Isla. La minera canadiense, uno de los socios internacionales más longevos del régimen cubano, ha reconfigurado su estrategia tras el endurecimiento de las sanciones estadounidenses y el nuevo enfoque de Washington hacia las estructuras económicas controladas por los militares cubanos.

El punto de inflexión ha sido la Orden Ejecutiva 14404, firmada el 1 de mayo de 2026 por el presidente Donald Trump, que amplía las sanciones contra entidades vinculadas a sectores estratégicos del Estado cubano e introduce sanciones secundarias a instituciones financieras extranjeras que mantengan relaciones con actores bloqueados. La medida apunta directamente a GAESA, el conglomerado empresarial de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Cuba, designado oficialmente bajo este nuevo régimen sancionador.

GAESA controla una parte sustancial del sector turístico a través de empresas como Gaviota S.A., lo que convierte al turismo en una fuente indirecta de ingresos para la estructura militar del país. Este vínculo es ahora el foco de presión de la política estadounidense, que busca restringir el flujo de divisas hacia el aparato estatal cubano.

El caso de Sherritt es especialmente significativo porque la empresa canadiense mantenía operaciones en sectores estratégicos como la minería de níquel en Moa y la generación eléctrica a través de Energas S.A. Sin embargo, el riesgo de sanciones secundarias y el posible impacto en su acceso a la banca internacional han llevado a la compañía a reconsiderar su presencia en la Isla.

Este precedente ha generado inquietud en el sector hotelero español, donde cadenas como Meliá, Iberostar y Barceló mantienen una presencia histórica en Cuba. Meliá opera decenas de hoteles en el país, mientras que Iberostar concentra su actividad en destinos turísticos clave. Ambas compañías han resistido durante años el impacto del embargo estadounidense, las restricciones legales y la crisis económica interna cubana.

Sin embargo, el nuevo escenario añade una capa de incertidumbre mucho más compleja. El turismo depende de sistemas financieros globales, plataformas de reservas internacionales, seguros y turoperadores que podrían verse afectados por cualquier percepción de riesgo sancionatorio. Además, la caída del turismo, los apagones, la crisis energética y el deterioro de infraestructuras han reducido la rentabilidad del sector en los últimos años.

A ello se suma la creciente presión reputacional por denuncias sobre el modelo laboral en la Isla, donde trabajadores del sector turístico son contratados a través de agencias estatales.

Aunque ninguna gran cadena europea ha anunciado su salida, el mensaje que deja la retirada de Sherritt es claro: el coste de operar en Cuba podría estar aumentando más rápido que la capacidad de las empresas para asumirlo.

Fuentes: La Casa Blanca

Última Hora EFE

Cibercuba


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