EE.UU. incauta petrolero ruso en el Atlántico Norte y eleva la tensión geopolítica en alta mar
Redacción de CubitaNOW ~ miércoles 7 de enero de 2026
La tensión entre Estados Unidos y Rusia escaló esta semana tras la detención en aguas internacionales del petrolero ruso Marinera, una embarcación previamente conocida como Bella 1 y vinculada, según Washington, a operaciones ilícitas de transporte de crudo relacionadas con Venezuela. La interceptación, confirmada por el Comando Europeo de EE.UU., se produjo en el Atlántico Norte y generó una dura reacción diplomática de Moscú, que denunció una violación a la libertad de navegación.
El operativo comenzó con un intento de abordaje que fue registrado en imágenes difundidas por medios rusos, donde se observa un helicóptero estadounidense volando a muy baja altura sobre el buque, en una clara señal de intervención inminente. De forma paralela, Reuters informó —citando a funcionarios estadounidenses— que la Guardia Costera, con apoyo del Ejército de EE.UU., ejecutaba una operación para incautar el tanquero.
Horas antes, la empresa rusa BurevestMarin, propietaria del Marinera, había denunciado una “persecución prolongada” por parte de la Guardia Costera estadounidense. Según la compañía, se trata de un buque civil que navegaba sin carga y en condición de lastre bajo bandera rusa. Afirmó además que el capitán intentó reiteradamente comunicar la identidad y naturaleza de la nave, sin lograr que cesara la vigilancia aérea y marítima, que incluyó aviones de patrulla P-8A Poseidon incluso en medio de condiciones climáticas adversas.
El Ministerio de Relaciones Exteriores de Rusia elevó una protesta formal y calificó la actuación estadounidense como “desproporcionada”, subrayando que el petrolero se encontraba a unos 4.000 kilómetros de la costa de Estados Unidos, en aguas internacionales. Moscú cuestionó la coherencia de los países occidentales que defienden la libertad de navegación, pero —según el Kremlin— la vulneran cuando se trata de embarcaciones vinculadas a Estados considerados adversarios.
Desde la perspectiva de Washington, el Marinera forma parte de una llamada “flota fantasma” utilizada para evadir sanciones y transportar petróleo de manera ilegal desde Venezuela. El buque había sido sancionado en 2024 y ya había eludido un intento de incautación el mes pasado cerca de costas venezolanas, cuando logró escapar tras maniobrar y poner rumbo al noreste.
Durante su travesía hacia Europa, el petrolero fue vigilado durante días por aviones P-8 estadounidenses desplegados desde la base británica de RAF Mildenhall. En medio de la persecución, la tripulación pintó una bandera rusa en el casco y el buque fue registrado oficialmente en Rusia con el nombre Marinera. Moscú exigió entonces que Estados Unidos cesara cualquier intento de intercepción.
Sin embargo, la administración de Donald Trump no reconoce la nacionalidad rusa del buque y lo considera apátrida, lo que, según fuentes citadas por Reuters, facilita la incautación desde el punto de vista legal. Antes del operativo final, EE.UU. reposicionó activos militares en el Reino Unido, incluidos aviones de transporte C-17, aeronaves V-22 Osprey y aviones de ataque AC-130, lo que evidenció la envergadura de la operación.
Fuente: CNN