Dólar se dispara y euro desciende en mercado informal de divisas en Cuba
Redacción de CubitaNOW ~ martes 3 de febrero de 2026
La jornada cambiaria de este 3 de febrero de 2026 confirma una vez más la inestabilidad profunda del mercado informal de divisas en Cuba. Mientras el dólar estadounidense registra un nuevo y fuerte ascenso, el euro experimenta una leve caída, reflejando no una recuperación del peso cubano, sino los movimientos internos de un mercado marcado por la desconfianza, la escasez y la incertidumbre económica.
El dólar se dispara hasta los 490 pesos cubanos (CUP), cinco pesos más que el valor que había mantenido durante los últimos días. Este incremento consolida al billete verde como el principal refugio de valor para la población, en un contexto donde el CUP continúa perdiendo poder adquisitivo de forma acelerada. Cada subida del dólar se traduce de manera inmediata en precios más altos, tanto en el mercado informal como en el sector estatal, donde muchos productos terminan ajustándose a la cotización callejera.
En contraste, el euro muestra una ligera corrección a la baja y desciende por segundo día consecutivo. Aunque la caída es moderada, rompe la tendencia alcista que había caracterizado a esta moneda en semanas recientes. No obstante, el euro sigue moviéndose en niveles extremadamente altos y fuera del alcance de la mayoría de los cubanos, por lo que esta variación no representa un alivio real para el consumo ni para el costo de vida.
La Moneda Libremente Convertible (MLC) se mantiene estable en 400 CUP. Esta estabilidad aparente no es señal de fortaleza, sino de estancamiento. La MLC continúa funcionando como una divisa intermedia, directamente ligada al acceso a productos básicos en tiendas estatales, lo que la convierte en un indicador directo de la capacidad de consumo de la población.
Estos movimientos confirman que el mercado informal sigue marcando la verdadera tasa de cambio en Cuba, muy por encima de cualquier referencia oficial. La llamada “tasa flotante” implementada por el Banco Central no ha logrado influir en la dinámica real del mercado ni contener la depreciación del peso cubano. Por el contrario, cada ajuste oficial parece reforzar la expectativa de nuevas devaluaciones.
La debilidad del CUP responde a causas estructurales: una producción nacional colapsada, una economía estatal ineficiente, falta de inversión extranjera, restricciones al sector privado y una inflación persistente que erosiona los salarios. En este escenario, la población se ve empujada a buscar divisas como única forma de proteger sus ingresos.
La consecuencia más visible es el empobrecimiento sostenido de millones de cubanos. Los salarios en pesos resultan insuficientes frente a un mercado donde alimentos, medicinas y servicios esenciales se rigen por el valor del dólar. La subida del dólar y la caída puntual del euro no son simples cifras: son síntomas de una crisis económica que sigue profundizándose sin señales claras de solución.
Fuente: El Toque