Descarga gratis nuestra App

Diputado hijo de Nicolás Maduro rompe con tradición chavista y apoya relaciones con EEUU e Israel (Video)

Redacción de CubitaNOW ~ lunes 19 de enero de 2026

Article feature image

En un giro inusual que ha sorprendido a analistas y críticos de la política exterior venezolana, Nicolás Maduro Guerra, diputado y único hijo biológico del exmandatario chavista Nicolás Maduro, sugirió recientemente que Venezuela debería restablecer relaciones diplomáticas con Estados Unidos e Israel, entre otros países con los que actualmente Caracas no mantiene vínculos oficiales. Esta postura marca un contraste claro con décadas de política exterior definida por Hugo Chávez y su padre, caracterizada por la confrontación diplomática con Washington y la ruptura de lazos con estados como Israel.

Durante un encuentro de la Red de Juristas en Caracas, Maduro Guerra afirmó que Venezuela “tiene que tener relaciones con todo el mundo” y destacó la importancia de abrir embajadas y mantener vínculos diplomáticos incluso con países que puedan tener diferencias políticas profundas con el régimen venezolano. Según el parlamentario, cualquier discrepancia debería abordarse “desde el marco de la política”, y no como una barrera para la cooperación o el diálogo.

“Venezuela debe avanzar a ser un país de paz, con relaciones comerciales con todo el mundo”, declaró Maduro Guerra, en lo que algunos interpretan como una señal pragmática frente al aislamiento internacional que el país ha sufrido bajo el chavismo.

La propuesta representa una ruptura significativa con la política exterior chavista tradicional. Desde la llegada de Hugo Chávez al poder, Venezuela se alineó con países y bloques considerados adversarios de Estados Unidos, como Irán, Cuba y Rusia, y adoptó una postura crítica hacia Israel, llegando incluso a romper relaciones diplomáticas con Jerusalén en 2009.

Bajo Nicolás Maduro padre, estas alianzas se mantuvieron e incluso se reforzaron en varios momentos, con vínculos estratégicos con Teherán que incluyeron cooperación energética y militar entre Caracas y el régimen iraní.

En contraste, la sugerencia de Maduro Guerra de entablar relaciones diplomáticas con países occidentales e incluso con Estados Unidos sugiere una visión más abierta y pragmática que podría facilitar inversiones comerciales o cooperación internacional, en un momento en que Venezuela enfrenta presión internacional y un entorno geopolítico extremadamente complejo.

El contexto es particularmente delicado tras la operación militar estadounidense del 3 de enero, que culminó con la captura del presidente venezolano, impulsando cambios políticos de alta magnitud en Caracas y reconfigurando, al menos temporalmente, las relaciones internacionales del país.

Aunque Maduro Guerra presentó estas ideas como parte de una estrategia que buscaría “mantener el orden interno” y avanzar en los objetivos del país, también insistió en criticar lo que considera una crisis del derecho internacional tras la operación estadounidense.

La discusión sobre la apertura de vínculos con Estados Unidos, y la posibilidad de restablecer relaciones incluso con Israel —respaldada recientemente por declaraciones de líderes israelíes que ven con buenos ojos un acercamiento con Caracas tras su cambio político— indica que las actuales tensiones geopolíticas podrían influir en una redefinición de las alianzas tradicionales en la región.


Recomendado para ti

Tambien te puede interesar