Desafió a Fidel y Raúl Castro dentro de las FAR y pagó con 20 años de cárcel
Redacción de CubitaNOW ~ viernes 14 de agosto de 2026
En una reunión reservada de la cúpula militar cubana, Máximo Omar Ruiz Matoses decidió decir en voz alta lo que otros oficiales, según su propio testimonio, solo se atrevían a comentar en privado. El entonces teniente coronel de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR) pidió públicamente la renuncia de Fidel y Raúl Castro y propuso sustituir el sistema por un gobierno dirigido por tecnócratas, gente que sepa lo que hace. Aquella intervención terminó costándole casi dos décadas de prisión. Más de 30 años después, el exmilitar reconstruyó ante la periodista Tania Costa de CiberCuba, el episodio que cambió para siempre su vida y recordó el temor que sintió tras el fusilamiento del general Arnaldo Ochoa.
Máximo Omar Ruiz Matoses tenía una carrera militar y conocimientos técnicos como ingeniero en radares y telecomunicaciones, pero en 1990 decidió enfrentarse verbalmente a la máxima dirección del país durante una reunión de altos mandos de las FAR.
Según contó, la reunión analizaba los acuerdos del IV Congreso del Partido Comunista y las medidas económicas que se planteaban para enfrentar la crisis del llamado Período Especial.
Ruiz Matoses pidió la palabra y lanzó una propuesta que, dentro de la estructura militar cubana, podía tener consecuencias devastadoras: “Los problemas de Cuba se resuelven con la renuncia del comandante”.
Cuando uno de los presentes le preguntó si también se refería a Raúl Castro, respondió sin retroceder: “Los dos. Y el hermanito también”.
Su propuesta era reemplazar a los hermanos Castro por un gobierno de tecnócratas. “Gente que sepa de verdad. Porque hasta ahora ha sido un fiasco”, recordó haber dicho.
La reunión terminó inmediatamente. Sin embargo, Matoses asegura que ninguno de los presentes lo acusó públicamente de traición. Algunos le dijeron que estaba loco; otros, que se había metido en problemas.
El contexto era especialmente delicado. Apenas un año antes, el general Arnaldo Ochoa Sánchez había sido fusilado junto al coronel Tony de la Guardia tras la llamada Causa 1 de 1989. Matoses contó que nunca imaginó que Ochoa terminaría ejecutado y que aquel desenlace aumentó su temor por lo que podía ocurrirle.
Finalmente fue condenado a 29 años de prisión, aunque la pena acumulada quedó en 20 años, según su relato. Los cargos incluyeron deserción, salida ilegal del país y espionaje, acusaciones que negó.
Pasó casi dos décadas encarcelado, parte de ese tiempo en la prisión de Guanajay. Después de cumplir su condena, se exilió en España y continuó denunciando desde fuera de Cuba la represión contra quienes cuestionan al poder.
Fuente: Cibercuba