Denuncian desactivación de cajeros en Habana Vieja en medio de largas colas y desesperación ciudadana(Video)
Redacción de CubitaNOW ~ domingo 14 de junio de 2026
Una fuerte polémica sacude a La Habana tras la difusión de denuncias en redes sociales que aseguran que cajeros automáticos del Banco Metropolitano estarían siendo desactivados de forma intencional para evitar la acumulación de personas. La situación ha provocado aglomeraciones, gritos y tensiones frente a varias sucursales, especialmente en el centro histórico de la capital, donde cientos de ciudadanos esperan durante horas para poder retirar efectivo en medio de una creciente crisis de liquidez y fallos en el sistema bancario.
La situación en las sucursales del Banco Metropolitano en La Habana ha vuelto a generar indignación entre los ciudadanos, luego de que circulara en redes sociales una denuncia sobre la presunta desactivación intencional de cajeros automáticos para reducir la afluencia de personas en las colas.
La publicación, difundida en Instagram por la usuaria Irma Lidia Broek, muestra imágenes de una multitud concentrada frente a la oficina ubicada en la esquina de O’Reilly y Compostela, en La Habana Vieja, donde cientos de personas esperaban bajo el sol con la esperanza de retirar dinero en efectivo. En el video se escuchan gritos desesperados de los presentes reclamando acceso a los cajeros.
Según testimonios recogidos en el lugar, algunos trabajadores del banco estarían apagando o desconectando los cajeros automáticos de manera recurrente, una medida que los ciudadanos interpretan como una forma de evitar la presión de las largas filas y el desorden en las instalaciones. La situación ha sido calificada por los usuarios como una muestra más del deterioro del servicio bancario en la capital.
El malestar no es nuevo. En días anteriores ya se habían reportado enfrentamientos verbales y discusiones en otras sucursales bancarias de la ciudad debido a la falta de efectivo. En algunos casos, las personas permanecen durante horas en espera sin garantía de poder retirar su dinero.
La crisis se extiende más allá de un solo banco. En varias provincias del país se han documentado escenas similares, con jubilados durmiendo en las calles para asegurar turno o largas filas que se extienden desde la madrugada. La escasez de efectivo y las frecuentes interrupciones eléctricas han agravado el funcionamiento de los cajeros automáticos, muchos de los cuales permanecen fuera de servicio.
Aunque el Banco Metropolitano dispone de cientos de cajeros distribuidos en la capital, una parte significativa se encuentra inoperativa, lo que reduce drásticamente la capacidad de respuesta del sistema. A ello se suman los límites de extracción de efectivo y la inflación que ha devaluado el poder adquisitivo de los salarios y pensiones.
El contexto económico general ha intensificado la tensión. Con un mercado informal de divisas en alza y salarios que apenas cubren necesidades básicas, el acceso al efectivo se ha convertido en una necesidad urgente para miles de personas.
Las denuncias recientes reflejan un creciente malestar social ante un sistema bancario colapsado por la falta de recursos, las fallas técnicas y la presión de una población que depende del efectivo para sobrevivir en su día a día.