Díaz‑Canel se aferra al poder: “No decide Washington si me voy o me quedo”
Redacción de CubitaNOW ~ sábado 28 de marzo de 2026
El presidente cubano Miguel Díaz‑Canel rechazó que su continuidad política dependa de las negociaciones con Estados Unidos, defendiendo que solo la Asamblea Nacional puede decidir su permanencia, mientras la isla enfrenta una profunda crisis económica y crecientes presiones internacionales.
Miguel Díaz‑Canel, presidente de Cuba y primer secretario del Partido Comunista, se afirmó este sábado en su rol al frente del Gobierno al rechazar que su salida del poder sea objeto de negociación con Estados Unidos. En una entrevista concedida al diario mexicano La Jornada, el mandatario dejó claro que su continuidad o la de cualquier dirigente cubano “depende del pueblo y de sus representantes en la Asamblea Nacional del Poder Popular”, y no de decisiones externas desde Washington.
La declaración llega en un contexto de fuertes tensiones entre La Habana y la administración estadounidense, caracterizado por presión política, sanciones económicas y acusaciones de intento de cambio de régimen por parte de la Casa Blanca. Washington ha intensificado su retórica contra el sistema político cubano y presiona por transformaciones mayores, incluidas demandas de reformas y cambios de liderazgo, según analistas internacionales.
Durante la entrevista, Díaz‑Canel defendió el carácter colectivo del sistema político cubano, subrayando que en la isla “no se pueden personalizar procesos” y rechazó lo que calificó como campañas de descrédito mediático en su contra. Reiteró además que el Partido Comunista seguirá siendo el eje del sistema, descartando cambios fundamentales en el modelo político vigente desde la revolución de 1959.
En lo económico, el gobernante reconoció que el país enfrenta una crisis profunda, marcada por apagones prolongados, escasez de combustible e inflación, consecuencias agravadas por lo que el Gobierno cubano describe como “cerco energético” impuesto por Estados Unidos. Atribuyó a las sanciones el debilitamiento de servicios básicos como transporte, producción y distribución de alimentos, aunque no abordó críticas internas sobre décadas de problemas estructurales en la economía.
Díaz‑Canel también mencionó la posibilidad de ampliar la participación de cubanos residentes en el exterior en la economía nacional, aunque siempre bajo control estatal. En el plano diplomático, sostuvo que cualquier diálogo con Washington debe basarse en el respeto mutuo y confirmó que las conversaciones continúan, aunque las calificó de “muy sensibles”.
La postura del líder cubano refleja la intención del régimen de mantener el control político interno mientras intenta introducir ajustes económicos limitados, en un escenario de creciente presión internacional, crisis interna y sin señales claras de apertura política real. Fuentes de prensa y análisis regionales señalan que EE. UU. presiona por cambios más profundos en el sistema cubano, aunque sin una hoja de ruta definida sobre cómo se lograrían.
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