Díaz-Canel admite bajas cubanas en la caída de Maduro pero guarda silencio sobre quiénes murieron
Redacción de CubitaNOW ~ lunes 5 de enero de 2026
El gobernante cubano Miguel Díaz-Canel reconoció públicamente la muerte de escoltas cubanos durante la operación militar de Estados Unidos que culminó con la captura y extracción de Nicolás Maduro de Caracas. Sin embargo, evitó ofrecer detalles clave como los nombres, el número exacto de fallecidos o las circunstancias precisas en que perdieron la vida, manteniendo una narrativa general de homenaje y denuncia contra Washington.
En una publicación en Facebook, Díaz-Canel rindió tributo a quienes describió como “bravos combatientes cubanos” que, según su versión, murieron enfrentando a “terroristas en uniforme imperial” durante lo que calificó como un secuestro ilegal del presidente venezolano y su esposa. El mensaje incluyó expresiones de “dolor e indignación” y un abrazo simbólico a los familiares, pero no aportó información verificable sobre las identidades de las víctimas ni sobre su estatus oficial dentro de las estructuras cubanas.
La omisión fue replicada por el ministro de Defensa del régimen venezolano Vladimir Padrino López, quien acusó a Estados Unidos de haber asesinado “a sangre fría” a gran parte del equipo de seguridad de Maduro. En un comunicado de las Fuerzas Armadas, Padrino rechazó el operativo y denunció la muerte de soldados y civiles, aunque tampoco precisó cifras ni responsabilidades concretas.
Desde Washington, el presidente Donald Trump confirmó que cubanos murieron durante la operación mientras protegían a Maduro. En declaraciones a The New York Post, afirmó que “muchos cubanos perdieron la vida” y vinculó directamente esa presencia con la histórica alianza entre La Habana y Caracas. Trump reconoció no conocer el número exacto de fallecidos ni si se trataba de militares, asesores o personal de seguridad enviado por Cuba.
La operación, atribuida a la unidad de élite Delta Force con apoyo de la CIA, dejó al descubierto la fragilidad del aparato de seguridad que durante años rodeó a Maduro. Ese sistema, diseñado y sostenido con fuerte influencia cubana, había sido presentado como un blindaje casi impenetrable desde la muerte de Hugo Chávez. La captura del mandatario venezolano evidenció fisuras en la coordinación y en la capacidad de respuesta del dispositivo cubano-venezolano.
Durante la última década, Cuba habría controlado áreas clave de la inteligencia, la contrainteligencia y la seguridad presidencial en Venezuela. Informes de medios internacionales señalan que decenas de guardaespaldas cubanos, seleccionados por el MININT y el Departamento de Seguridad del Estado, integraban el anillo de protección de Maduro, además de cumplir tareas de vigilancia interna sobre oficiales venezolanos.
Paradójicamente, esa dependencia terminó convirtiéndose en un punto débil. Los constantes cambios de residencia, teléfonos y equipos de seguridad, así como el refuerzo del G2 cubano dentro del ejército venezolano, no evitaron el desenlace. Con la caída de Maduro, emergen interrogantes sobre el alcance real de la presencia cubana, el costo humano de esa alianza y las razones del silencio oficial en torno a quienes murieron protegiendo un poder que ya no existe.
Fuente: Local10 en español (agencia AP)