Médicos volaron desde Cuba a Chile para atender al nieto de Fidel Castro mientras el pueblo muere sin hospitales
Redacción de CubitaNOW ~ sábado 30 de agosto de 2025

Mientras en Cuba los hospitales se desmoronan por falta de medicinas, recursos básicos y personal sanitario, el nieto del dictador Fidel Castro, Fidel Antonio Castro Smirnov, disfruta de atenciones reservadas solo a la élite del poder.
Durante un viaje de “trabajo” en Santiago de Chile, el joven sufrió un percance del cual no se han ofrecido mayores detalles que lo obligó a usar una bota ortopédica.
En lugar de recibir asistencia en un hospital chileno como cualquier ciudadano común, un equipo médico completo viajó desde La Habana exclusivamente para atenderlo y garantizar que pudiera continuar tranquilamente con sus actividades en el Cono Sur.
La información fue publicada en redes sociales por el periodista Mario Vallejo, quien denunció este nuevo episodio de privilegios que contrasta de manera dolorosa con la realidad de millones de cubanos dentro de la isla.
Fidel Antonio, hijo del fallecido primogénito de Fidel Castro, es conocido por su estilo de vida ostentoso y lleno de excentricidades.
Entre sus pasatiempos figuran los saltos en paracaídas y viajes internacionales, siempre rodeado de un séquito que lo acompaña en cada aventura.

Al igual que su primo Sandro Castro, ha sido retratado en múltiples ocasiones como símbolo del lujo y el derroche de la familia que, por décadas, ha controlado el destino de Cuba.
Mientras tanto, en la isla, los enfermos enfrentan realidades dramáticas: deben esperar meses por una cirugía, pagar fortunas en el mercado negro para conseguir antibióticos o anestesia, o simplemente morir sin recibir atención adecuada.

La mayoría de los hospitales carecen de condiciones mínimas de higiene, y médicos y enfermeros abandonan el país en busca de mejores oportunidades.
El contraste es brutal: un sistema de salud en ruinas para el pueblo, y un aparato estatal al servicio exclusivo de la casta gobernante.
El viaje de un equipo médico a Chile solo para asistir a un nieto de Fidel Castro no hace más que confirmar el verdadero rostro de la dictadura: privilegios ilimitados para unos pocos y abandono absoluto para la mayoría.