Cuba sin medicinas, el drama silencioso que el Estado no quiere enfrentar
Redacción de CubitaNOW ~ sábado 29 de noviembre de 2025
En Cuba, la falta de medicamentos en las farmacias estatales se ha convertido en un problema crítico que afecta la vida diaria de millones de personas. Los ciudadanos denuncian que, en muchos establecimientos, los anaqueles están prácticamente vacíos, y lo que llega es insuficiente para cubrir las necesidades de la población.
Medicamentos básicos, recetados por médicos, simplemente no están disponibles, obligando a los pacientes a buscar alternativas fuera del sistema oficial.
“Cuando necesito mis medicinas, no tengo otra opción que recurrir a vendedores particulares”, comenta un habitante de La Habana. Esta situación ha generado un mercado informal donde los precios son elevados y la oferta limitada, pero donde la gente ve la única posibilidad de salvar su salud.
La paradoja es evidente: mientras los ciudadanos compran desesperadamente, las farmacias estatales permanecen vacías, y la producción y distribución oficial no alcanza a cubrir la demanda.
Expertos señalan que el problema no está únicamente en la venta informal de fármacos, sino en la incapacidad del Estado para garantizar su disponibilidad. La importación de medicamentos es mínima, las cantidades son escasas y el surtido es insuficiente. Esto ha generado un escenario donde el acceso a medicinas depende de recursos económicos o de conexiones informales, dejando desprotegidos a los más vulnerables.
El reclamo ciudadano va más allá de la crítica al mercado negro: se exige la legalización de farmacias privadas, un modelo que funciona en gran parte del mundo. Permitir que los cubanos puedan abrir y operar farmacias bajo supervisión médica garantizaría un suministro más constante y justo, reduciría la dependencia del mercado informal y permitiría que los pacientes accedan a tratamientos vitales sin riesgo de precios abusivos o medicamentos falsificados.
Mientras tanto, las historias de enfermos que no pueden adquirir sus fármacos se multiplican. Desde pacientes asmáticos que no consiguen sus inhaladores, hasta personas con enfermedades crónicas que deben esperar meses para recibir medicación básica. La falta de acceso a medicinas se traduce en sufrimiento, complicaciones de salud y, en muchos casos, riesgo de muerte.
La población cubana reclama soluciones urgentes: que se garantice la producción y distribución de medicamentos, que se permita la apertura de farmacias privadas y que se asegure que cada ciudadano pueda acceder a lo que necesita para sobrevivir.
Mientras estas medidas no se implementen, la crisis sanitaria seguirá afectando la vida cotidiana de millones de cubanos. La falta de medicinas deja en evidencia una realidad dolorosa: el derecho a la salud, esencial e innegociable, sigue siendo un lujo inaccesible para muchos.
Fuente: Alberto Arego