Cuba enfrenta uno de los mayores déficits eléctricos del año; colapsa la generación nacional
Redacción de CubitaNOW ~ sábado 6 de junio de 2026
La crisis energética cubana vuelve a alcanzar niveles críticos este 6 de junio, con un déficit de generación que roza los 2.000 megavatios durante el horario de máxima demanda, una cifra que refleja el profundo deterioro del Sistema Electroenergético Nacional (SEN). La combinación de averías en varias centrales termoeléctricas, mantenimientos prolongados, limitaciones técnicas y una capacidad de generación muy inferior a las necesidades del país ha provocado una nueva jornada de apagones masivos que afectan a millones de cubanos. Aunque la incorporación de parques solares ha aportado energía adicional al sistema, la producción renovable continúa siendo insuficiente para compensar el colapso de las principales plantas térmicas, agravando una situación que impacta directamente en los hogares, los servicios públicos y la actividad económica nacional.
La Unión Eléctrica informó que las interrupciones del servicio se mantuvieron durante las 24 horas del viernes y continuaron durante toda la madrugada de este sábado, evidenciando que el déficit energético ya no se concentra únicamente en los horarios de mayor consumo. La máxima afectación registrada el día anterior alcanzó los 1.878 MW a las 9:40 de la noche, una cifra que anticipaba las dificultades previstas para la jornada actual.
Desde las primeras horas de la mañana, el sistema mostraba una situación extremadamente comprometida. A las 6:00 a.m., la disponibilidad real de generación apenas alcanzaba los 1.090 MW, mientras la demanda nacional se situaba en 2.557 MW. Esta diferencia provocó una afectación inmediata superior a los 1.500 MW y obligó a mantener extensos cortes eléctricos en gran parte del territorio nacional.
Para el horario de máxima demanda, los pronósticos son aún más preocupantes. La Unión Eléctrica estima que el consumo podría alcanzar los 3.050 MW, mientras que la capacidad disponible se mantendría prácticamente sin cambios. Como resultado, el déficit proyectado asciende a 1.960 MW y las afectaciones podrían llegar a los 1.990 MW, una de las cifras más elevadas registradas en los últimos meses.
El complejo panorama responde en gran medida a la salida de servicio de varias unidades fundamentales para la generación eléctrica del país. Entre las instalaciones averiadas figuran la Central Termoeléctrica Antonio Guiteras, la unidad 2 de la CTE Ernesto Guevara, la unidad 2 de Felton y la unidad 6 de Mariel. A estas se suman otras unidades que permanecen bajo mantenimiento programado en Mariel, Nuevitas y Renté, reduciendo aún más la capacidad operativa del sistema.
La situación se agrava por limitaciones adicionales en la generación térmica que representan cerca de 394 MW de capacidad no disponible. Estas restricciones reducen significativamente el margen de maniobra de los operadores eléctricos y dificultan cualquier intento de estabilizar el servicio.
En paralelo, los 54 parques solares fotovoltaicos incorporados recientemente continúan aportando energía al sistema. Durante la última jornada generaron 3.310 MWh y alcanzaron una potencia máxima de 455 MW durante las horas de mayor radiación solar. Sin embargo, aunque esta contribución ayuda a reducir parcialmente el déficit durante el día, resulta insuficiente para compensar la pérdida de capacidad de las centrales termoeléctricas, especialmente durante la noche, cuando la demanda sigue siendo elevada y la generación solar desaparece.
La persistencia de los apagones tiene consecuencias directas sobre la vida cotidiana de la población. Las interrupciones afectan el funcionamiento de acueductos, hospitales, centros educativos, comercios y pequeñas empresas, además de complicar el acceso al agua potable en numerosas comunidades. También repercuten en la conservación de alimentos, las telecomunicaciones y la actividad productiva, profundizando las dificultades económicas que enfrenta el país.
El escenario descrito por la Unión Eléctrica confirma que Cuba continúa atravesando una de las etapas más complejas de su historia reciente en materia energética. Mientras persistan las averías, la falta de inversiones y las limitaciones para recuperar la capacidad de generación perdida, los apagones seguirán formando parte de la realidad diaria de millones de ciudadanos, sin señales claras de una mejoría inmediata en el horizonte.
Fuente: UNE