Crecen las acusaciones de “traición” dentro del chavismo contra Delcy Rodríguez
Redacción de CubitaNOW ~ sábado 2 de mayo de 2026
Las tensiones internas en el chavismo han escalado en las últimas semanas, marcadas por un aumento de críticas y sospechas dirigidas hacia Delcy Rodríguez. Sectores radicales del oficialismo cuestionan abiertamente su acercamiento a Estados Unidos y advierten sobre lo que consideran un giro ideológico que contradice los principios históricos del movimiento.
El malestar se ha hecho visible en voces influyentes del propio chavismo. Dirigentes y comunicadores afines al oficialismo han expresado su incomodidad con la posibilidad de restablecer vínculos con organismos internacionales como el Fondo Monetario Internacional (FMI), así como con la apertura hacia Washington. Para muchos, estas decisiones representan una ruptura con el discurso antiimperialista promovido durante años.
Las críticas no se limitan al ámbito económico o diplomático. También han surgido sospechas en torno a los acontecimientos del 3 de enero, cuando se produjo un ataque atribuido a Estados Unidos que culminó con la captura de Nicolás Maduro. La falta de una respuesta contundente por parte de la cúpula militar ha generado dudas dentro del propio oficialismo, donde algunos sectores hablan incluso de “inacción deliberada”.
Plataformas y analistas cercanos al chavismo han señalado que esa aparente pasividad de la Fuerza Armada podría interpretarse como una señal de fractura interna. La ausencia de explicaciones claras ha alimentado teorías de conspiración y reforzado la narrativa de una posible traición desde dentro del poder.
En paralelo, la aprobación de una Ley de Amnistía impulsada por el Ejecutivo ha profundizado las divisiones. Mientras algunos la consideran una medida necesaria en el actual contexto político, sectores más duros la ven como una concesión excesiva que pone en riesgo la cohesión del proyecto revolucionario. Las contradicciones públicas sobre su vigencia han añadido más confusión y desconfianza.
Analistas críticos del chavismo coinciden en que el liderazgo de Delcy Rodríguez enfrenta un serio problema de legitimidad interna. Su llegada al poder, en medio de circunstancias excepcionales, ha sido percibida por algunos como un hecho impuesto más que consensuado, lo que ha debilitado su capacidad de unificar a las distintas corrientes del oficialismo.
Además, su aparente cercanía a determinados grupos dentro del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) ha reavivado viejas rivalidades por el control político y económico. Este escenario ha contribuido a un clima de fragmentación que se refleja tanto en declaraciones públicas como en el creciente descontento en redes sociales y medios afines al gobierno.
Para muchos militantes de base, el giro en la narrativa oficial —que incluye cambios simbólicos y discursivos— resulta difícil de asimilar. La percepción de que se están abandonando principios fundamentales del chavismo ha intensificado el debate interno y ha puesto en duda la coherencia del proyecto político.
En este contexto, las acusaciones de traición contra Delcy Rodríguez no solo evidencian una crisis de liderazgo, sino también un desgaste estructural dentro del chavismo. Las divisiones, cada vez más visibles, plantean interrogantes sobre la capacidad del movimiento para mantenerse cohesionado frente a los desafíos actuales.