Cuba afronta un severo déficit eléctrico por falta de combustible y caída del suministro petrolero venezolano
Redacción de CubitaNOW ~ lunes 19 de enero de 2026
Cuba enfrenta una crisis energética profunda con un déficit de generación eléctrica elevado y falta de combustible que agrava los apagones en varias regiones del país. La situación se ha intensificado en los primeros días de 2026, en medio de la ausencia de suministros petroleros venezolanos, que tradicionalmente aportaban combustible clave para la producción de energía.
Las autoridades y medios independientes reportan un déficit de alrededor de 1 900 MW en la capacidad de generación en las horas de mayor demanda, resultado de la combinación de falta de diésel, unidades térmicas fuera de servicio por mantenimiento y averías en plantas como las termoeléctricas de Mariel, Felton y Cienfuegos.
La escasez de diésel y lubricantes ha dejado fuera de operación a más de 100 centrales distribuidas y ha reducido la disponibilidad real del Sistema Electroenergético Nacional (SEN). Aunque los parques solares aportan energía durante las horas diurnas, con cientos de megavatios generados, no compensan la reducción de energía térmica ni eliminan los déficits durante la noche o en picos de consumo.
La falta de petróleo venezolano —que en años recientes había representado una parte considerable de las importaciones energéticas de Cuba— ha sido identificada como un factor clave detrás del empeoramiento de la crisis energética. La reducción de esos envíos, en parte por medidas de Estados Unidos y condiciones políticas en Venezuela, ha dificultado la llegada de crudo y combustibles necesarios para la generación eléctrica.
Las consecuencias de la crisis incluyen apagones prolongados y frecuentes, que afectan tanto a hogares como a sectores productivos como la agricultura, la industria y los servicios, que dependen de la energía eléctrica para su funcionamiento cotidiano. Las interrupciones del servicio se han reportado en múltiples ocasiones, incluso con periodos de más de seis horas sin electricidad en zonas como La Habana, debido a la baja disponibilidad y a averías simultáneas en varias plantas.
Usuarios y ciudadanos en redes sociales han expresado frustración y preocupación por las frecuentes interrupciones y la falta de soluciones a largo plazo. Esto se produce en un contexto en el que el sistema eléctrico cubano arrastra años de subinversión y dependencia de combustibles importados, lo que dificulta la estabilidad del suministro energético de forma sostenida.
En resumen, la crisis eléctrica en Cuba se caracteriza por una combinación de déficit de generación, falta de combustible y plantas envejecidas, lo que se traduce en cortes de energía frecuentes y continuos desafíos para cubrir la demanda nacional de electricidad.