Congresistas cubanoamericanos recuerdan el legado represivo de Ramiro Valdés tras su muerte
Redacción de CubitaNOW ~ domingo 21 de junio de 2026
La muerte de Ramiro Valdés Menéndez, una de las figuras históricas más influyentes del régimen cubano, provocó reacciones encontradas dentro y fuera de la isla. Mientras las autoridades cubanas lo despidieron como un héroe de la Revolución, congresistas cubanoamericanos lo recordaron como uno de los principales responsables de décadas de represión política en Cuba.
Entre las primeras voces en pronunciarse estuvo la representante federal por Florida, María Elvira Salazar, quien utilizó sus redes sociales para criticar duramente la trayectoria del represor. La congresista afirmó que Valdés deja tras de sí un legado marcado por el sufrimiento de miles de cubanos y sostuvo que nunca respondió ante la justicia por las consecuencias de sus acciones dentro del aparato represivo del Estado.
Salazar calificó al exdirigente como una de las figuras más temidas del castrismo y aseguró que su nombre quedará asociado a la persecución política, la falta de libertades y el exilio forzado de millones de cubanos durante más de seis décadas.

En términos similares se expresó el congresista Carlos Giménez, también representante de Florida. El legislador lamentó que Valdés falleciera sin enfrentar procesos judiciales por las denuncias de violaciones de derechos humanos atribuidas a organismos bajo su control durante años. Giménez señaló que numerosas víctimas de la represión en Cuba nunca obtuvieron justicia.

Las declaraciones contrastaron con el mensaje emitido por el gobernante cubano Miguel Díaz-Canel, quien confirmó el fallecimiento del dirigente y destacó su papel dentro de la estructura política creada tras el triunfo revolucionario de 1959. Díaz-Canel describió a Valdés como un colaborador leal y una figura clave en la consolidación del proyecto político cubano.
Los medios estatales y organismos oficiales también rindieron homenaje a Ramiro Valdés, resaltando su participación en acontecimientos históricos como el asalto al Cuartel Moncada, la expedición del yate Granma y la lucha guerrillera que llevó al poder a Fidel Castro.
A lo largo de su carrera, Valdés ocupó algunos de los cargos más influyentes del gobierno cubano. Fue ministro del Interior durante años decisivos para la consolidación de los órganos de seguridad del Estado y posteriormente desempeñó funciones como vicepresidente del Consejo de Estado, viceprimer ministro y ministro de la Informática y las Comunicaciones.
Para sus partidarios, fue uno de los arquitectos de la Revolución cubana y un dirigente comprometido con la defensa del sistema político instaurado en la isla. Para sus detractores, representó el rostro más duro del aparato de control y vigilancia que durante décadas reprimió la disidencia y limitó las libertades civiles.
Fuente: Cuenta X de María Elvira Salazar y cuenta X de Carlos Giménez