EE. UU. estudia posible envío humanitario de combustible a Cuba en medio de crisis energética
Redacción de CubitaNOW ~ lunes 16 de febrero de 2026
La administración de Estados Unidos analiza un plan para enviar combustible a Cuba bajo un enfoque humanitario y en cantidades limitadas, con el objetivo de atender necesidades básicas como la cocción de alimentos y el funcionamiento de plantas de agua potable. Según un análisis publicado por The Economist, la propuesta no contempla un suministro masivo de petróleo, sino recursos suficientes para mitigar interrupciones críticas en servicios esenciales, en un momento en que la isla enfrenta apagones diarios y dificultades económicas severas.
El informe señala que el secretario de Estado, Marco Rubio, podría jugar un papel destacado en la implementación de esta medida. Algunos observadores consideran que la iniciativa busca evitar un deterioro mayor de la situación humanitaria, mientras que otros advierten que podría tener implicaciones políticas dentro de Estados Unidos y abrir un nuevo capítulo en el debate sobre el embargo cubano y sus efectos reales.
No obstante, no todos ven la propuesta con optimismo. Expertos alertan que un suministro limitado podría ser utilizado como herramienta política y generar tensiones adicionales, incluyendo un posible incremento en la migración hacia EE. UU. Sectores críticos podrían cuestionar cualquier flexibilización del embargo en medio de la presión que Washington mantiene sobre el gobierno cubano.
Paralelamente, Rusia ha reiterado su disposición a ofrecer asistencia material. El viceministro de Asuntos Exteriores ruso, Sergey Ryabkov, aseguró que Moscú continuará brindando apoyo de manera individual. Sin embargo, analistas como Igor Yushkov advierten que la capacidad rusa es limitada y probablemente se restringa a suministros como queroseno para turistas rusos, sin resolver los problemas estructurales del sistema energético cubano.
La situación en la isla se mantiene crítica: la escasez de combustible afecta directamente la generación eléctrica y el bombeo de agua, impactando la vida cotidiana de millones de cubanos. La eventual medida estadounidense genera expectativas y dudas por igual, planteando interrogantes sobre su alcance real, sus efectos políticos y su capacidad para aliviar la crisis energética sin convertirse en un instrumento de presión adicional.