Artista cubano denuncia recogida incompleta mientras residuos siguen invadiendo las calles
Redacción de CubitaNOW ~ martes 3 de marzo de 2026
La ciudad de La Habana enfrenta una crisis cada vez más visible en la recolección de desechos, un problema que se ha convertido en tema de conversación y preocupación entre residentes y observadores de la vida urbana en Cuba. Esta situación quedó expuesta nuevamente tras una denuncia pública del director de arte Luis Lacosta, quien criticó la forma en que se llevó a cabo —y posteriormente se abandonó— un operativo de limpieza en la esquina de su residencia, donde la basura llevaba semanas acumulada sin ser retirada.
Según relató Lacosta en una publicación en redes sociales, durante la tarde del sábado anterior aparecieron varios camiones y equipos de limpieza en su barrio. Los trabajadores, que según él venían desde el municipio de Marianao, comenzaron a agrupar parte de la basura en una gran montaña, pero tras aproximadamente veinte minutos de labor, se marcharon dejando el sitio solo parcialmente limpio, prometiendo regresar al día siguiente.
El domingo pasó sin que ningún equipo regresara, lo que, para Lacosta, no fue un simple retraso sino un reflejo de improvisación y desorganización en la gestión del servicio de recogida. “Esto parece una gran burla”, escribió el artista, cuestionando por qué, si los operarios ya estaban en el lugar, no completaron la limpieza de todos los residuos sólidos y por qué se gastó combustible sin terminar el trabajo.
El video que acompañó su denuncia muestra dos escenas: por un lado, la maquinaria moviendo los desechos acumulados; por otro, ya el lunes a mediodía, una parte de la montaña principal había desaparecido, pero el suelo permanecía cubierto de restos más pequeños, lo que lleva a preguntarse si verdaderamente se alcanzó una limpieza eficaz o si simplemente se dispersaron los residuos sin un barrido completo.
Más allá de ese caso específico, expertos y medios internacionales han señalado que la acumulación de basura en La Habana se ha intensificado en los últimos meses, en parte debido a la falla de servicios básicos como la recogida de residuos, afectada por problemas como la escasez de combustible y la falta de camiones operativos. En varios reportes se menciona que solo una parte de los camiones de basura de la capital puede funcionar con regularidad, lo que causa montones de desechos en las esquinas y aceras, generando malos olores, proliferación de insectos, roedores y otros riesgos sanitarios.
Organizaciones independientes y residentes han advertido que estos vertederos improvisados no solo representan un problema estético, sino que también pueden agravar la salud pública, especialmente en un contexto donde los hospitales y otros servicios están bajo presión debido a la crisis económica y energética que atraviesa el país.
Mientras tanto, los habaneros continúan conviviendo con los residuos frente a sus hogares, con la esperanza de que la recolección se vuelva más eficaz y sostenida, y con la frustración de ver que los operativos de limpieza a veces parecen soluciones puntuales más que respuestas estructurales a un problema sistémico.