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Cerro Belmonte: el barrio de Madrid que se declaró independiente con el respaldo del dictador Fidel Castro

Redacción de CubitaNOW ~ sábado 17 de enero de 2026

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A finales del siglo XX, el barrio del Cerro Belmonte, ubicado hoy en el distrito de Valdezarza de Madrid, protagonizó un episodio que combinó creatividad, protesta social y resonancia internacional: la proclamación simbólica de su independencia de España. Lo que comenzó como una protesta vecinal contra un plan municipal de expropiación de viviendas se transformó en un insólito desafío político que incluso contó con el apoyo expreso del dictador cubano Fidel Castro, un gesto que amplificó la visibilidad del conflicto y lo proyectó más allá de las fronteras españolas.

En 1990, los residentes del Cerro Belmonte, en su mayoría familias humildes que habían llegado a Madrid desde otras regiones décadas antes, se sintieron marginados y olvidados por las autoridades. Las casas del barrio, construidas por los propios vecinos, estaban amenazadas por las medidas de recuperación urbana del Ayuntamiento. Para llamar la atención sobre su situación, los vecinos decidieron organizar una acción extraordinaria: declararse independientes de España, aunque de manera simbólica.

La iniciativa incluyó la creación de un “Reino de Cerro Belmonte”, con constitución, bandera, himno y hasta una moneda propia, el belmonteño. Para formalizar su protesta, celebraron un referéndum interno, en el que participaron los 214 vecinos del barrio. El resultado fue prácticamente unánime: 212 votos a favor de la independencia y solo dos en contra.

El gesto local pronto trascendió fronteras. El mensaje de apoyo de Fidel Castro a la independencia del Cerro Belmonte convirtió la protesta en un tema de interés internacional y sirvió como vía para generalizar el conflicto en toda España, al atraer la atención de medios y observadores políticos. La implicación de Cuba permitió que la protesta dejara de ser un asunto estrictamente local y adquiriera resonancia política y mediática.

Castro invitó a 25 vecinos a viajar a La Habana, con todos los gastos pagados, para conocer la isla y participar en actos de reconocimiento simbólico. Según crónicas de la época, el líder cubano los recibió personalmente durante diez días, fortaleciendo el impacto de la protesta y ofreciendo un marco internacional que reforzaba el reclamo vecinal ante las autoridades madrileñas. Más allá del respaldo ideológico, este gesto tuvo un propósito mediático claro: mostrar solidaridad política y proyectar el conflicto urbano de Madrid a un escenario global, aumentando la presión sobre el Ayuntamiento y los medios españoles.

La independencia del Cerro Belmonte recibió amplia cobertura en España. Medios nacionales e incluso diarios regionales, incluidos algunos de línea separatista como Egin, se hicieron eco del evento, algunos incluso respaldando la iniciativa de manera simbólica. La historia del barrio se convirtió en un ejemplo de protesta vecinal creativa y organizada, con un mensaje claro: los residentes no serían ignorados.

Los actos organizativos fueron artesanales pero eficaces. El lugar elegido como “colegio electoral” fue la vivienda de una vecina prominente, “La Desi”, y las urnas y papeletas fueron fabricadas a mano. La votación tuvo lugar el 5 de septiembre, y la proclamación del Reino incluyó la incorporación del Principado de Villaamil y el Condado de Peña Chica.

Aunque la independencia fue efímera —duró aproximadamente una semana—, su efecto fue tangible. Ante la persistencia vecinal, que incluyó huelgas de hambre y acciones de protesta, el Ayuntamiento de Madrid canceló las expropiaciones y permitió que los vecinos negociaran condiciones más favorables para conservar sus viviendas.


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