Centro Educativo Español de La Habana: un oasis de privilegios frente al deterioro escolar en Cuba
Redacción de CubitaNOW ~ sábado 29 de noviembre de 2025
Mientras miles de niños cubanos estudian en planteles deteriorados, con techos que gotean, pizarras rotas y pupitres desvencijados, en La Habana existe un oasis educativo que parece salido de Europa: el Centro Educativo Español de La Habana (CEEH).
Ubicado en el municipio Playa, el CEEH presume aulas renovadas, canchas deportivas remodeladas y un ambiente académico internacional que hace dudar si se está en Cuba o en Madrid. En sus redes sociales, la institución comparte imágenes de sus instalaciones y asegura que su meta es “lograr espacios ideales para nuestros estudiantes, cumpliendo con sus expectativas y necesidades”.
El centro ofrece enseñanza desde infantil hasta bachillerato, siguiendo el currículo español, y atiende principalmente a hijos de diplomáticos, empresarios extranjeros y familias españolas residentes en la Isla. Con dos sedes cercanas y programas de intercambio internacional, el contraste con las escuelas públicas cubanas es evidente: allí los derrumbes y la falta de recursos forman parte del día a día.
El creador de contenido cubano Elieser El Bayardo (@elieser_elbayardo) comentó sobre la brecha que representa el CEEH: “Opera con estándares europeos, sin filtraciones ni propaganda, con cuotas de miles de dólares y acceso solo para hijos de funcionarios, familias con divisas o personas con conexiones. Mientras el sistema habla de igualdad, esta escuela demuestra que los privilegios sí existen”.
Las redes sociales se llenaron de reacciones encontradas. Algunos usuarios celebraron la ausencia de propaganda política y la calidad educativa, mientras otros lamentaron que los niños cubanos sin recursos solo puedan soñar con aulas así. Una madre resumió el sentimiento colectivo: “Muy linda la escuela, pero los demás niños que no tienen nada de esos privilegios… ¿qué?”.
La polémica aumentó al conocerse que, legalmente, el centro no puede recibir estudiantes cubanos nativos salvo que sus familias tengan divisas o conexiones. La respuesta oficial del CEEH fue diplomática: “Mantenemos un enfoque estrictamente académico y respetuoso con todas las realidades”. Sin embargo, esa explicación no calmó las críticas hacia lo que muchos consideran un símbolo de la desigualdad que el gobierno cubano dice combatir, pero perpetúa en la práctica.
Mientras el CEEH promociona estándares europeos y aulas renovadas, miles de niños cubanos continúan aprendiendo entre paredes agrietadas, techos que gotean y propaganda política, recordando que la educación de calidad en Cuba sigue siendo un lujo reservado para unos pocos.