Centro Cultural ´Dulce María Loynaz´ en el Vedado presenta abandono y deterioro
Redacción de CubitaNOW ~ viernes 6 de noviembre de 2026
El Centro Cultural ´Dulce María Loynaz´, antigua residencia de la afamada poetisa y Premio Cervantes en el Vedado habanero, se encuentra sepultado entre montañas de basura y aguas albañales debido al abandono de las autoridades.
En la intersección de las calles 19 y E, en pleno corazón del Vedado, la desidia estatal ha fijado una dirección exacta justo en la entrada del emblemático caserón que habitó la célebre escritora cubana. Una acumulación de desechos se extiende por media cuadra, mientras una fosa desbordada convierte la vía pública en un río de aguas fecales que desemboca en la puerta del inmueble, declarado Monumento Nacional.
La grave situación genera una amarga ironía en torno al trato que recibió la autora durante su vida, tal como denunció la activista Lara Crofs en redes sociales: «Quizás así mismo quisieron ver los dirigentes culturales a Dulce María Loynaz durante su vida, rodeada de abandono, silenciada y languideciendo dentro de su propio caserón».
A pesar de que en el interior de la casona se intenta mantener viva la literatura nacional, el entorno refleja el deterioro del patrimonio bajo la gestión actual. La falta de saneamiento ambiental expone la desatención hacia la figura de quien llevó las letras cubanas a lo más alto. Al respecto, Crofs expresó su alivio de que la poetisa no presencie el escenario actual: «Yo, al menos, me alegro de que Dulce María no haya tenido que presenciar la tremenda desidia que hoy envuelve su casa. Me cuesta imaginar lo que sentiría al ver semejante espectáculo frente al lugar donde vivió y creó».
Frente a la inacción oficial, la comunidad de intelectuales y ciudadanos exige la recogida inmediata de los desechos, la reparación de la fosa y la desinfección total de la zona. La agresión ambiental al espacio de la autora de ´Un verano en Tenerife´ reafirma las críticas sobre el descuido institucional hacia la memoria histórica de la isla.
En sus palabras finales, Lara Crofs expresa: «Una cosa es intentar sepultar a una mujer bajo el silencio y otra muy distinta conseguir borrar su grandeza. Dulce María Loynaz sobrevivió a sus verdugos culturales. Su legado merece sobrevivir también a esta indolencia».
Fuente: Lara Crofs