Canadá habría realizado labores de inteligencia en Cuba para Estados Unidos
Redacción de CubitaNOW ~ domingo 27 de septiembre de 2026
Diplomáticos canadienses habrían recopilado información de inteligencia en Cuba y compartido parte de esos datos con agentes estadounidenses entre 2016 y 2018, coincidiendo con la aparición de los misteriosos problemas de salud asociados al denominado “síndrome de La Habana”, según una investigación publicada por The Globe and Mail.
El diario canadiense, que cita a dos fuentes cuya identidad no reveló, informó que al menos un diplomático canadiense obtuvo información mediante fuentes humanas y que, en determinadas ocasiones, la transmitió directamente a funcionarios estadounidenses en La Habana.
La publicación también señala que personal canadiense habría utilizado equipos de comunicación por satélite que fueron introducidos clandestinamente en Cuba por Estados Unidos.
De acuerdo con una de las fuentes, la información obtenida era enviada a la división de seguridad e inteligencia del Ministerio de Exteriores de Canadá, al Servicio Canadiense de Inteligencia de Seguridad (CSIS) y a los países integrantes de Five Eyes: Estados Unidos, Reino Unido, Australia y Nueva Zelanda.
Sin embargo, Global Affairs Canada negó que sus diplomáticos compartieran inteligencia con agentes estadounidenses. El organismo sostuvo que su Programa Global de Informes de Seguridad obtiene información de manera abierta y legal y que no constituye un programa de recopilación de inteligencia.
Una revisión oficial realizada en 2023 determinó que dicho programa operaba en una “zona claramente gris” y señaló que algunos de sus integrantes mantenían contactos con agencias extranjeras de inteligencia.
Las revelaciones adquieren especial relevancia debido a una demanda multimillonaria presentada contra el Gobierno canadiense por diplomáticos y familiares que aseguran haber sufrido problemas de salud relacionados con los incidentes ocurridos en Cuba.
En 2025, Ottawa recurrió además a una normativa de seguridad nacional para limitar la divulgación de determinada información del proceso judicial, alegando posibles afectaciones a la seguridad nacional, la defensa o las relaciones internacionales.
El llamado “síndrome de La Habana” comenzó a ser reportado en 2016 entre diplomáticos y personal estadounidense y canadiense destinados en Cuba. Los afectados describieron síntomas neurológicos y sensoriales cuya causa continúa sin determinarse.
Canadá concluyó oficialmente en 2024 que no existían pruebas de que los problemas de salud fueran consecuencia de una acción maliciosa de una potencia extranjera. No obstante, investigaciones periodísticas han señalado la posibilidad de que estuvieran relacionados con armas de energía dirigida y han apuntado a Rusia.
En Estados Unidos, evaluaciones de inteligencia que habían considerado improbable la participación de un adversario extranjero fueron retiradas en 2026 y actualmente son objeto de una nueva revisión.
Fuentes: The Globe and Mail y EFE