Calles de fango y basura exponen el deterioro urbano en La Habana (Video)
Redacción de CubitaNOW ~ sábado 24 de enero de 2026
Las imágenes y denuncias difundidas desde Jesús María, en La Habana, describen un escenario que muchos vecinos califican como “de otro mundo”. Calles destruidas, sin asfalto, convertidas en extensos tramos de fango, se mezclan con montones de basura acumulada y aguas putrefactas que permanecen durante días, generando un foco constante de contaminación y malestar. La situación, compartida en redes sociales desde el perfil de Facebook DisA, ha reavivado el debate sobre el deterioro urbano y la falta de servicios básicos en amplias zonas de la capital cubana.
Según relatan residentes e internautas, gran parte de las calles ha perdido completamente el asfalto, producto de años sin mantenimiento, roturas de tuberías y lluvias que convierten los barrios en lodazales casi intransitables. A este problema estructural se suma la acumulación prolongada de desechos sólidos, que no cuentan con un horario estable de recogida. “La basura se queda días y días en la esquina”, comentan vecinos, mientras los residuos se descomponen al aire libre bajo el calor.
Las consecuencias sanitarias son evidentes. Las aguas residuales estancadas, mezcladas con desperdicios orgánicos, generan malos olores, proliferación de insectos y un riesgo constante de enfermedades. Ante la ausencia de una respuesta sistemática de los servicios comunales, algunos vecinos optan por quemar la basura, una práctica que, lejos de solucionar el problema, agrava la contaminación ambiental. El humo tóxico y el olor a desechos quemados se suman al aire ya viciado, afectando especialmente a niños y ancianos.

Esta realidad no es exclusiva de Jesús María. Escenarios similares se repiten en numerosos barrios de La Habana y otras provincias del país, donde la precariedad de la infraestructura urbana se ha vuelto parte del paisaje cotidiano. Calles rotas, basura acumulada y servicios irregulares reflejan una crisis de gestión y abandono institucional que impacta directamente en la calidad de vida de la población.
Mientras las quejas se multiplican en redes sociales, los vecinos reclaman soluciones urgentes y sostenidas. Para muchos, la imagen de calles convertidas en fango y basura es el símbolo más visible de un deterioro que ya no puede ocultarse y que exige respuestas inmediatas.