Jorge Martínez revela su batalla contra el cáncer y la búsqueda desesperada de esperanza
Redacción de CubitaNOW ~ viernes 29 de agosto de 2025

Hay confesiones que llegan directo al alma, y la del actor cubano Jorge Martínez es una de ellas. En un video publicado en Instagram, el artista decidió hablar con honestidad sobre su lucha contra el cáncer y cómo, en medio de la desesperación, llegó incluso a acudir a un curandero en busca de alivio.
“Estaba desesperado, como creo que le pasa a todo el que está enfermo”, dijo con franqueza, conmoviendo a miles de seguidores. Sus palabras reflejan el instinto de supervivencia que empuja a probar cualquier opción, incluso fuera de la medicina convencional.
Martínez contó que, en uno de sus momentos más críticos, viajó hasta Fomento, en Sancti Spíritus, para visitar a un hombre conocido como Cristóbal, o simplemente “Cristo”, a quien acuden muchas personas que buscan terapias alternativas. Eso sí, aclaró con énfasis: “yo no he dicho nunca que esta persona fue quien me curó, pero sí fue parte de ese momento en que uno lo intenta todo por vivir”.
El motivo de su confesión fue la gran cantidad de mensajes que recibe de personas enfermas que le piden orientación. “Yo contesto porque fue parte de mi experiencia cuando estaba enfermo… y en una situación realmente desesperada”, explicó.
Incluso ofreció detalles prácticos: Cristóbal atiende en Fomento los lunes, martes, jueves y viernes, de 8:00 a.m. al mediodía, y siempre hay cola. “Cuando yo iba no era tan conocido, pero ya a las seis de la mañana había gente esperando”, recordó.
Más allá de esa experiencia, subrayó que su recuperación no dependió de un único factor. “Lo que me salvó fue un compendio de muchas cosas”, reflexionó, destacando el papel de la medicina, las terapias complementarias y, sobre todo, la fortaleza mental.
Martínez sabe bien lo que significa resistir: ha enfrentado dos cánceres, uno en el pulmón hace 12 años y otro en la garganta. Hoy vive con un solo pulmón, pero con la determinación de alguien que se negó a rendirse. Incluso cuando los médicos le dieron seis meses de vida, él continuó trabajando, aunque llegó a pesar apenas 42 kilos y perdió el paladar y las glándulas salivares.
Uno de sus recuerdos más duros es la soledad durante gran parte de la recuperación. “Me lo hacía todo, aunque no tenía fuerzas ni para cocinarme”, confesó. Más tarde, una amiga lo apoyó y pudo pasar un año en Italia, lo que le permitió estabilizar su salud.
La confesión de Jorge Martínez muestra no solo su lado más humano, sino también la resiliencia de un hombre que, contra todo pronóstico, se negó a rendirse. Hoy comparte su historia con valentía para dar esperanza a quienes atraviesan la misma batalla.