Hija de funcionaria vinculada a la represión en Cuba vive en Tampa
Redacción de CubitaNOW ~ miércoles 8 de abril de 2026
La presencia en Estados Unidos de familiares de altos funcionarios del aparato represivo cubano vuelve a generar controversia dentro del exilio. Esta vez, el caso gira en torno a Melissa Broughton Valdés, una joven artista que reside en Tampa desde 2023 y que es hija de una oficial señalada por su rol en procesos represivos en la isla.
De acuerdo con información revelada por el periodista Mario J. Pentón, de Martí Noticias, Broughton Valdés es hija de Niurka Valdés Figueredo, teniente coronel y jefa de Instrucción Policial en Ciego de Ávila. La funcionaria ha sido incluida en listados de represores por organizaciones independientes y ha sido vinculada a procesos penales contra menores detenidos tras las protestas del pasado 13 de marzo de 2026 en el municipio de Morón.
Según los reportes, varios adolescentes de entre 14 y 17 años fueron arrestados tras esas manifestaciones, en un contexto de creciente malestar social. Entre los casos denunciados figura el de un menor de 16 años que habría permanecido incomunicado durante días, lo que ha encendido alarmas entre organizaciones de derechos humanos.
Mientras tanto, su hija ha desarrollado una vida en Estados Unidos tras haber ingresado con visa en 2023 junto a su esposo. Posteriormente obtuvo la residencia permanente y, según la investigación periodística, incluso viajó a Cuba en 2024, donde mantiene vínculos familiares.
El caso ha provocado una fuerte reacción en redes sociales, especialmente entre cubanos en el exilio que cuestionan que familiares de figuras asociadas a la represión puedan establecerse en un país que ha servido de refugio para quienes huyen precisamente de ese sistema.
Uno de los testimonios más difundidos ha sido el de una joven que denunció haber crecido en un entorno de persecución política, señalando que considera injusto compartir espacio en libertad con quienes tienen vínculos directos con figuras del aparato represivo.
La controversia ha tenido consecuencias inmediatas. Tras hacerse pública la información, Broughton Valdés fue despedida de su empleo en una joyería de Tampa. La empresa emitió un comunicado en el que reiteró su rechazo al régimen cubano, marcando distancia del caso.
Sin embargo, no todas las reacciones han sido de condena. Algunas personas han defendido el derecho de la joven a construir su propia vida sin ser juzgada por las acciones de sus familiares, argumentando que responsabilizarla por el rol de su madre sería injusto.
Ante la presión pública, Broughton Valdés publicó un mensaje en redes sociales en el que aseguró no buscar justificaciones, pero sí ser valorada como individuo. También afirmó compartir aspiraciones de libertad para Cuba y rechazó ser definida por el entorno en el que creció.
Fuente: Martí Noticias