El régimen cubano activa planes de ‘Estado de Guerra’ y refuerza la confrontación con EE.UU.
Redacción de CubitaNOW ~ domingo 18 de enero de 2026
El régimen cubano anunció la aprobación de planes y medidas para un eventual paso al llamado “Estado de Guerra”, en un contexto de creciente tensión con Estados Unidos tras la reciente operación militar en Venezuela que culminó con la captura de Nicolás Maduro. La decisión fue adoptada por el Consejo de Defensa Nacional y difundida por los medios oficiales, sin ofrecer detalles concretos sobre su alcance o aplicación.
Según la narrativa oficial, la medida se inscribe dentro de la doctrina de la denominada “Guerra de todo el pueblo”, un concepto militar heredado de los años ochenta, diseñado bajo el mando de Fidel Castro y basado en la movilización general de la población ante un supuesto escenario de “agresión externa”. En la práctica, esta doctrina prevé el refuerzo de estructuras militares, la activación de planes de emergencia y la subordinación de la vida civil a objetivos de defensa.
El anuncio llega en medio del luto declarado por el régimen tras la muerte de 32 militares cubanos durante la intervención estadounidense en Caracas, un hecho que ha sido utilizado por La Habana para endurecer su discurso y elevar el tono confrontativo contra Washington. Desde entonces, el gobierno de Miguel Díaz-Canel ha multiplicado las declaraciones de resistencia y desafío, descartando cualquier posibilidad de diálogo o concesión política.
Durante la última semana, Díaz-Canel ha participado en actos públicos vestido con uniforme militar, una imagen reservada tradicionalmente para escenarios de guerra o emergencia nacional. “No hay rendición ni claudicación posible”, afirmó en una de sus intervenciones, insistiendo en que Cuba no cederá ante presiones externas. El mensaje refuerza una línea discursiva que prioriza la confrontación y apela al nacionalismo como mecanismo de control interno.
Como parte de esta escalada retórica, el régimen organizó ejercicios militares y simulacros que incluyeron tácticas defensivas, instalación de obstáculos y acciones de combate irregular. Estas actividades se enmarcaron en el llamado “Día de la Defensa”, presentado oficialmente como una jornada para elevar la preparación y cohesión de los órganos de dirección y las fuerzas armadas.
El trasfondo de esta postura está marcado por el deterioro sostenido de las relaciones entre La Habana y Washington. Tras la captura de Maduro, Estados Unidos dejó claro que Cuba no seguirá recibiendo recursos provenientes de Venezuela, incluidos petróleo y apoyo financiero. El presidente Donald Trump afirmó que se acabaron los privilegios y responsabilizó al régimen cubano de haber sostenido durante años al chavismo a cambio de beneficios estratégicos.
Mientras el discurso oficial insiste en la movilización nacional y en la amenaza externa, la realidad interna de la isla continúa deteriorándose. La población enfrenta una profunda crisis económica y social, con apagones prolongados, escasez de alimentos, falta de transporte y un sistema de salud cada vez más debilitado. En ese contexto, el anuncio de planes para un “Estado de Guerra” es visto por analistas como una maniobra política para cerrar filas, justificar mayores controles y contener el descontento social.
(Con información de EFE)