La alternativa migratoria que podría beneficiar a cubanos con I-220A que tengan hermanos ciudadanos
Redacción de CubitaNOW ~ viernes 14 de agosto de 2026
Miles de cubanos que permanecen en Estados Unidos con un formulario I-220A continúan esperando una solución definitiva a su situación migratoria. Mientras persiste la incertidumbre sobre el futuro del ajuste de estatus para este grupo, abogados de inmigración recomiendan analizar otras alternativas que podrían avanzar de manera paralela. Una de ellas es la petición familiar presentada por un hermano ciudadano estadounidense, una vía que puede servir como estrategia de largo plazo, aunque no garantiza por sí misma la residencia ni resuelve automáticamente los problemas asociados al I-220A. Además, quienes contemplen esta opción deben tener especial cuidado antes de salir de Estados Unidos, ya que determinadas circunstancias migratorias pueden generar obstáculos para regresar o completar posteriormente el proceso.
Los cubanos que tienen un formulario I-220A y cuentan con un hermano que es ciudadano estadounidense podrían disponer de una alternativa migratoria que vale la pena evaluar mientras continúa la incertidumbre sobre sus casos. La abogada de inmigración Claudia Cañizares ha recomendado analizar la posibilidad de presentar una petición familiar bajo la categoría F4, correspondiente a hermanos de ciudadanos estadounidenses. Esta estrategia puede avanzar de forma independiente a los procesos judiciales relacionados con el I-220A y permitir que la persona mantenga abierta otra posibilidad migratoria.
Para iniciar este procedimiento, el ciudadano estadounidense debe tener al menos 21 años y presentar ante USCIS el formulario I-130, mediante el cual solicita formalmente a su hermano.
Pero existe un punto fundamental: presentar la petición no significa obtener la residencia de inmediato.
La categoría F4 está limitada por cuotas anuales y acumula importantes retrasos. El Boletín de Visas de agosto de 2026 sitúa la fecha de acción final para esta categoría, incluida Cuba, en el 1 de septiembre de 2009. Por tanto, una persona que presente ahora una petición nueva deberá afrontar una espera considerable antes de que exista disponibilidad de visa.
Aun así, para determinados cubanos con I-220A, comenzar el proceso podría representar una forma de mantener abierta una alternativa mientras se define el futuro legal de quienes recibieron ese documento.
La aprobación de una I-130 tampoco significa que el beneficiario pueda ajustar automáticamente su estatus dentro de Estados Unidos. Dependiendo de las circunstancias particulares, el proceso podría requerir un trámite consular fuera del país.
Y aquí aparece uno de los mayores riesgos.
Salir de Estados Unidos sin analizar previamente el expediente puede tener consecuencias migratorias importantes. Historial de presencia ilegal, procesos ante una corte, órdenes de deportación, entradas anteriores y otras circunstancias pueden afectar la posibilidad de regresar o completar el procedimiento.
Por eso, tener un hermano ciudadano puede ser una ventaja, pero no convierte automáticamente al I-220A en una vía hacia la residencia.
La recomendación para quienes se encuentren en esta situación es evaluar todas las opciones disponibles y consultar su expediente individual antes de presentar trámites, viajar fuera de Estados Unidos o tomar decisiones que puedan modificar su situación migratoria.
Fuente: Cuba en Miami