Autoridades migratorias desarrollan esta práctica ante avalancha de migrantes

Autoridades migratorias desarrollan esta práctica ante avalancha de migrantes

El aluvión de familias de migrantes que ha llegado en los últimos meses a la frontera de Estados Unidos con México ha provocado que las autoridades estadounidense tomen decisiones drásticas que contradicen incluso a las políticas promovidas por la administración de Donald Trump.

“Dada la saturación de los centros de detención y procesamiento de migrantes, el gobierno está llevando a la gente a cientos de kilómetros (millas) al interior del país y los libera en estaciones de camiones Greyhound e iglesias en ciudades como Albuquerque, San Antonio y Phoenix porque las comunidades cerca de la frontera ya están saturadas”, advierte la agencia AP.

En varias ciudades se habla incluso de crisis, pues las organizaciones de caridad no dan abasto para resguardar y alimentar a tantas personas.

“Le pedimos a los médicos y enfermeros voluntarios, y a miembros de la comunidad, que den un paso al frente y hagan lo que debería de estar haciendo el gobierno. Si esto fuera un huracán, la FEMA (Agencia Federal para el Manejo de Emergencias) ya estaría en tierra ayudando”, expresó Jim Gannon, director general y ejecutivo de Caridades Católicas de Albuquerque, Nuevo México.

Por otro lado, “en los últimos meses, el número de familias que cruzan a Estados Unidos ha subido a niveles históricos, llevando al sistema al punto del colapso”, detalla AP.

Ante esta situación “el gobierno libera más rápido a las familias, en mayores cantidades y en puntos más alejados de la frontera”.

Según datos emitidos por el Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE), desde el 21 de diciembre hasta ahora, han liberado a más de 125.000 personas que llegaron en familia a Estados Unidos.

“La Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) también está saturada y, en lugar de detener a las familias hasta por 72 horas antes de entregarlas al ICE, comenzó a liberarlas directamente en territorio estadounidense” asegura la citada agencia de noticias.

“Actualmente los números son abrumadores”, admitió Gregory Archambault, director de operaciones de control y traslados del ICE en San Diego. “Todos están abrumados por estas enormes cantidades de personas”.

“A las familias se les da una fecha para comparecer ante la corte, al jefe de familia a menudo porta una tobillera de localización y son dejados en albergues dirigidos por beneficencias o en estaciones de autobús”, aclaran.