Autoridades cubanas buscan inversiones en Eslovaquia y regresan con las manos vacías porque piden reformas económicas y mayor transparencia
Redacción de CubitaNOW ~ viernes 23 de enero de 2026
El gobierno de Eslovaquia expresó su interés en ampliar los vínculos económicos con Cuba, pero dejó claro que cualquier avance significativo estará condicionado a la implementación de reformas estructurales que faciliten la inversión extranjera y mejoren el entorno empresarial en la isla.
El planteamiento fue realizado tras la visita oficial a Eslovaquia del vice primer ministro cubano Oscar Pérez-Oliva Fraga, quien también se desempeña como ministro de Comercio Exterior e Inversión Extranjera. Durante el encuentro, el primer ministro eslovaco Robert Fico manifestó disposición a fortalecer la cooperación económica, pero subrayó que antes deben producirse cambios concretos en el marco regulatorio cubano.
En un comunicado, Fico señaló que la prioridad de su país es lograr una mayor participación de empresarios eslovacos en las oportunidades que puedan surgir en Cuba, siempre que exista un entorno más favorable para los negocios.
“La prioridad de Eslovaquia es implicar más estrechamente a los empresarios eslovacos en las oportunidades creadas por varias medidas de reforma en Cuba”, indicó el mandatario. No obstante, advirtió que para ello será necesario mejorar la base contractual bilateral, simplificar los viajes y facilitar el funcionamiento de las empresas eslovacas en territorio cubano.
El gobierno eslovaco también manifestó su interés en organizar una misión empresarial de gran escala a Cuba, con el objetivo de explorar oportunidades en sectores estratégicos. Sin embargo, Fico aclaró que ese proyecto no se concretará en 2026.
Según explicó, la decisión responde a la inestabilidad política interna en Eslovaquia, así como a la compleja situación internacional y a un contexto de tensiones que, a su juicio, hacen poco predecible el escenario para impulsar nuevas iniciativas económicas en el corto plazo.
La postura refleja una actitud cautelosa por parte de Bratislava, que si bien no descarta una mayor cooperación con La Habana, exige condiciones más claras y seguras para proteger los intereses de sus empresas.
Por su parte, Pérez-Oliva Fraga ha reconocido públicamente la necesidad de introducir ajustes para atraer capital extranjero. En noviembre pasado, durante la Feria Internacional de La Habana, el funcionario afirmó que Cuba necesita crear un “entorno más dinámico y más transparente”, así como ofrecer mayores facilidades y garantías a los inversionistas.
Estas declaraciones se producen en medio de una de las peores crisis económicas que ha vivido Cuba en décadas. Desde hace más de cinco años, la economía cubana enfrenta una combinación de factores adversos, entre ellos el impacto de la pandemia, el endurecimiento de las sanciones estadounidenses y una serie de políticas económicas internas que no han logrado revertir los problemas estructurales.
A la contracción de la actividad económica se suma una alta inflación, escasez de alimentos, medicinas y combustible, así como prolongados apagones eléctricos. La creciente dolarización de sectores de la economía y la migración masiva también han profundizado el deterioro social y económico.