'Letra del Año 2026, el oráculo oficialista que calla sobre libertad y crisis en Cuba' : La Tijera
Redacción de CubitaNOW ~ jueves 1 de enero de 2026
La Asociación Cultural Yoruba de Cuba divulgó en la madrugada del 1 de enero la Letra del Año 2026, "un documento espiritual que cada año esperan millones de cubanos, pero que nuevamente llega moldeado a conveniencia del poder", asegura el medio digital La Tijera.
La ceremonia, realizada en la sede oficialista de Prado #615 en La Habana Vieja, estuvo presidida por Carlos Argudín Valenzuela y un grupo de sacerdotes alineados con las instituciones que responden al régimen. Como ha ocurrido en los últimos años, el texto evita con precisión cualquier mención a la falta de libertades, a la represión creciente o a la profunda crisis humanitaria que atraviesa el país.
El signo regente para 2026 es Ogunda Otrupon, acompañado por Otura Ogbe y Oshe Otura como testigos. La oración profética anuncia un supuesto “Iré arikú oyale” que promete firmeza de salud, un mensaje difícil de conciliar con un sistema sanitario devastado, sin medicamentos, sin infraestructura y con hospitales al borde del colapso.
Las deidades principales serán Oggún y Oshún, y la bandera del año tendrá el color verde con ribete blanco. Los refranes escogidos —como “Guerra que comienza no se termina” o “En casa del herrero, cuchillo de palo”— parecen diseñados para promover resignación más que transformación.
Aunque la Letra alerta sobre un incremento de enfermedades nerviosas, intoxicaciones, padecimientos digestivos, violencia juvenil y doméstica, alcoholismo y desajustes sociales, evita responsabilizar al Estado por la precariedad generalizada que afecta a la población. Recomienda higiene, chequeos médicos, evitar discusiones, reforzar valores familiares y atender el alcoholismo, pero nunca menciona la represión policial, la persecución política, la pobreza estructural ni las condiciones que empujan a cientos de miles de cubanos al exilio. Incluso llama a evitar conflictos y situaciones que puedan escalar, una frase interpretada por muchos como un mensaje encubierto contra las protestas y las manifestaciones cívicas.
El texto reconoce la continuidad del éxodo masivo, pero sin explicar sus causas reales ni señalar a los culpables del deterioro nacional. Ifá también advierte sobre posibles rupturas sociales si no se refuerzan los valores comunitarios, pero la narrativa permanece dentro del margen permitido por el gobierno, sin tocar el núcleo del problema: un país asfixiado por décadas de autoritarismo.
Para miles de creyentes y ciudadanos, la Letra del Año 2026 no es un mensaje espiritual, sino una confirmación de que, en Cuba, incluso los oráculos oficiales deben evitar la verdad y mantener un discurso funcional a quienes ostentan el poder.
Fuente: La Tijera