Así se buscan la vida los discapacitados en Cuba (Video)
Redacción de CubitaNOW ~ viernes 27 de febrero de 2026
La crisis económica y social en Cuba sigue afectando con especial dureza a los sectores más vulnerables, entre ellos las personas con discapacidad, quienes enfrentan dificultades cotidianas para cubrir necesidades básicas. Ciudadanos relatan que muchos dependen de trabajos informales o de pequeños ingresos complementarios para poder sobrevivir, ante la falta de alimentos, medicinas y productos de higiene esenciales.
Testimonios de familias y organizaciones independientes indican que la escasez de pan, leche, huevos, carne, jabón y pasta dental se ha vuelto crónica, mientras el acceso a medicamentos y tratamientos especiales es limitado, afectando directamente la salud y la calidad de vida de quienes más requieren apoyo. La situación se agrava con los daños en viviendas provocados por recientes ciclones, cuyos arreglos quedan fuera del alcance de muchas familias por el alto costo de materiales y la insuficiencia de recursos estatales.
Expertos señalan que la combinación de baja producción interna, inflación, restricciones financieras y problemas en la logística de distribución ha profundizado el desabastecimiento. Sin embargo, las autoridades insisten en que el país mantiene estabilidad institucional y social, negando que exista un “colapso” o un “Estado fallido”.
Este contraste entre la narrativa oficial y la experiencia diaria de los ciudadanos ha generado creciente descontento, sobre todo entre quienes enfrentan condiciones extremas de vulnerabilidad.
Las personas con discapacidad representan un grupo particularmente afectado, ya que dependen en gran medida de pensiones o apoyos estatales insuficientes o inexistentes para cubrir sus necesidades. Muchos se ven obligados a buscar ingresos en actividades informales que no garantizan seguridad económica ni dignidad, exponiéndolos a riesgos adicionales.
La falta de atención y visibilidad sobre estas situaciones ha provocado que sectores de la sociedad cuestionen la sensibilidad del gobierno frente a la realidad de quienes más sufren. La brecha entre las decisiones de los dirigentes y la vida cotidiana de la población parece cada vez más amplia, generando críticas sobre la capacidad de respuesta del Estado y la desconexión de sus prioridades con la urgencia social.
Mientras las autoridades sostienen que trabajan en programas de recuperación y asistencia, para muchas personas con discapacidad y sus familias, la crisis continúa siendo una lucha diaria, en la que la supervivencia depende de la creatividad, la resiliencia y la solidaridad comunitaria frente a la insuficiencia del sistema.