Artistas cubanos cuestionan el poder y denuncian décadas de deterioro social en la Isla (Video)
Redacción de CubitaNOW ~ domingo 8 de febrero de 2026
El periodista cubano Javier Díaz realizó un pronunciamiento crítico en el que cuestiona la narrativa oficial que califica de “enemigos” a creadores e intelectuales que han expresado su desacuerdo con la realidad política y social del país. En sus declaraciones, Díaz plantea una interrogante directa: si tantos artistas cubanos se han manifestado contra el sistema, ¿están todos equivocados o se les ha etiquetado como adversarios por disentir?
El mensaje pone el foco en lo que describe como décadas de empobrecimiento material y espiritual del pueblo cubano. Según Díaz, amplios sectores de la población han vivido privados de experiencias cotidianas básicas, como salir a comer a un restaurante o disfrutar con normalidad de espacios de recreación. “Han apagado la alegría y los deseos”, afirmó, aludiendo a una sociedad marcada por la frustración, la emigración forzada y la ruptura de familias.
El artista responsabiliza directamente a la clase dirigente de esa situación. En su criterio, mientras la mayoría enfrenta carencias prolongadas, quienes han ostentado el poder se han perpetuado en sus cargos y han concentrado privilegios económicos y políticos. “Se han enriquecido solo quienes dirigen el país”, sostuvo, en una crítica frontal a la desigualdad existente entre la élite gobernante y el resto de la ciudadanía.
Díaz también cuestionó el modelo socialista cubano, al que describió como un sistema que proclama igualdad mientras tolera, e incluso reproduce, prácticas corruptas en los niveles más altos del poder. En su declaración, afirmó que el discurso oficial exige sacrificios constantes a la población sin que los dirigentes den ejemplo con su conducta o su estilo de vida.
Las palabras del periodista se suman a un número creciente de voces del ámbito cultural que, en los últimos años, han expresado públicamente su inconformidad con el rumbo del país. Estas posturas generan debates intensos dentro y fuera de Cuba sobre el papel de los creadores en la vida pública y los límites de la crítica en un sistema político centralizado.
El pronunciamiento de Javier Díaz refleja un malestar social más amplio y vuelve a colocar en el centro del debate nacional las demandas de cambio, responsabilidad política y dignidad para el pueblo cubano.